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Los pecadores
Fecha: 19/02/2022, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
Mientras estábamos cenando, pensamientos calientes invadían mi cabeza y es que a un lado de mi esta mi prometida y del otro estaba su tía Lourdes (Loulu) a la que me cogí una semana atrás. ¡Ella vestía un vestido entallado negro con un escote que dejaba ver sus grandes tetas! Ella coquetamente me mostraba sus tetas mientras que su mano por debajo de la mesa acariciaba mi entrepierna. Yo estaba nervioso y excitado a la vez, ya que Leticia estaba a lado mío y no se percataba de lo que sucedía. Pasaron unos minutos y ella se levantó hacia la cocina, me lanzo una mirada tan candente que no me quedo más que seguirla, hice como que iba al baño, pero entre por la otra puerta de la cocina, ¡ella estaba de espalda en la barra sirviéndose una bebida yo me acerque aceleradamente la abrace por atrás y comencé a besarle el cuello! L: ¿No te pudiste resistir a mi verdad? Lu: ¡Estas buenísima! ¡Eres una provocadora! L: ¡jajá el que prueba repite conmigo! Comenzamos a besarnos pasionalmente, yo le acariciaba sus nalgas con fuerza, ella me abrazaba y subía su pierna para enredarme con ella, mi boca bajo a sus grandes tetas ¡las cuales se las saqué por encima del escote y comencé a mamárselas! Lu: ¡Me encantan tus tetas! L: Chúpalas papi, ¡son tuyas! ¡Ella comenzó a bajarme el pantalón y acariciar mi pene que cada vez se ponía más y más duro! ¡Yo subía su vestido para acariciar sus ricas piernonas! Las risas de los demás se escuchaban, la adrenalina subía de ...
... nivel, de pronto ella se puso de rodillas frente a mí y comenzó a jugar con mi verga, ¡daba lamidas como si fuese paleta y su mirada picara me ponía a mil! Lu: ¡Sí! ¡Que rico chupas! L: ¡Que verga más sabrosa! ¡Seguía chupándomela tan rico que a veces se me olvidaba que nos podían cachar en la movida! Después de estimularme con su boca y ponérmela durísima, se sentó en una silla que estaba cerca, se levantó el vestido, ¡se quitó la tanga y me pidió que se la metiera toda! ¡Yo la obedecí y la empecé a penetrar suavemente mientras devoraba sus grandes tetas! L: ¡Así! Métemela rico Luis! Lu: ¡Me encanta tu vagina aprieta delicioso! L: Dámela, ¡dámela toda! Lu: ¡Nos van a descubrir! L: ¡Que rico! que nos vean papi, que vean como cogemos! Lu: ¡Eres una puta loca jajá! Me senté en la silla y ella se dejaba caer de sentones, al mismo tiempo yo apretaba sus tetas y le jalaba el cabello, eso la excitaba más, su rico movimiento de caderas era maravilloso, una licuadora experta en triturar vergas y es que ya me habían contado que durante su juventud fue muy solicitada, ¡que su marido murió porque la descubrió con su compadre! Y mil historias así, siempre tuve morbo con ella y al verla como devoraba mi verga, ¡me sentía el más suertudo del mundo! L: ¡Que dura amor! ¡Dámela toda! Lu: ¡Muévete más! ¡Tritura mi verga! L: ¡Dios! ¡Me excitas demasiado! Me puse de pie y a ella la recliné sobre la silla, comencé a darle de golpes en las nalgas antes de ...