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Mi prima Valeria (IV)
Fecha: 21/02/2022, Categorías: Incesto Autor: MiSeudonimo, Fuente: CuentoRelatos
... atrás. Una vez que llegamos al patio me encontré con que era el último en llegar. Ya estaban todos entre la mesa y la parrilla, cada uno con un trago en la mano. Me pareció raro, porque eran las 9 en punto y por lo general yo era de los primeros en llegar, si hay algo que me molestaba mucho era la impuntualidad. -Qué te paso que llegas tan tarde? Podías avisar! –me dijo mi viejo cuando me saludó al acercarme a él y a mi tío en la parrilla. -Tarde? Son las 9 en punto! –le respondí extrañado. -Si, pero habíamos quedado que nos juntábamos todos acá a las 8. Ya estamos sirviendo la carne! No entendía nada. Me habían avisado que esté a las 9. Valeria me había avisado. Miré a mi prima que estaba sentada en la otra punta de la mesa. Me tenía la mirada clavada de forma tal, que parecía quererme hacer desaparecer o explotar en el lugar. Enseguida la desvió y siguió prestándole atención a la charla que estaban teniendo mis primos. Me había mandado un mensaje el miércoles que decía claramente que tenía que estar a las 9 ahí. Por las dudas lo revisé: “SÁBADO 21 HS EN PUNTO EN LO DE MIS VIEJOS. BESO.” Era bastante claro el mensaje, no invitaba a mucha conversación así que solo le había respondido con un “OK. BESO”. Empecé a mirar los mensajes anteriores que tenía de ella. Solo tenía la seguidilla de mensajes que me había mandado después del bar. Nunca le había contestado esos mensajes! Honestamente me había colgado, ni siquiera me avive cuando me llegó el ...
... último mensaje con el horario para la reunión. Era por eso que estaba así? Se equivocó y me mando por error a las 21 en vez de a las 20? Era raro, el resto de mi familia estaba ahí, así que claramente era el único que pensó que la reunión era a las 9. Preferí no darle más importancia por el momento. Seguí con mi ronda de saludos. Mis tías estaban en la mesa bien cerquita de la parrilla, así podían estar atentas a cualquier comentario que mi viejo o mi tío quisieran hacer de ellas a sus espaldas. Todos mis primos estaban en la otra punta y los fui saludando uno por uno. Finalmente llegué a Valeria. -Feliz Cumple primita! –Le dije mientras le daba un abrazo, el cual apenas correspondió. Solo sentí que sus brazos rozaron ligeramente con los costados de mi camisa. -Gracias. –la mueca en la cara no podía siquiera clasificarse como una sonrisa. Lo dejé ahí, claramente las cosas no estaban bien. Como había llegado tarde, apenas me senté sirvieron la comida y toda la cena pasó como de costumbre. Conversaciones mundanas, sin nada muy relevante para mencionar. Cada cierta cantidad de tiempo miraba a Valeria que estaba sentada enfrente de mí. Ni una sola vez me miró a la cara, era como si intentara evitarlo a toda costa. Después de cenar, mientras mis padres y mis tíos tomaban un café y se relajaban cerca de la parrilla, totalmente perdidos en su propia conversación, mi primo Pablo sugirió que juguemos a algo. -Dale! trajiste el juego? –me preguntó Sofía. -No, me ...