1. El sereno de la fábrica (Parte 3): El reemplazo


    Fecha: 22/02/2022, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos

    Una semana exacta después de que el hermanito del sereno, me pegue esa terrible cogida, volví a ir a la fábrica, no estaba seguro de a cuál de los dos iba a encontrar, toqué el timbre a las 10 de la noche y salió Carlos, el hermano menor, me alegró verlo, la verdad es que me había quedado con muchas ganas de volver a acostarme con él.
    
    Tenía una sensación extraña con ese chico, por un lado me había hecho gozar como una perra, tenía una polla hermosa, gruesa como nunca había visto, era dulce y tosco a la vez, y por otro, no me sentía seguro entregándome a él, pensaba que el día menos pensado me iba a jugar una mala pasada, no confiaba en él, intuía que podía defraudarme y hacer algo que no me guste, no obstante eso, el tipo me calentaba y deseaba volver a ser su puta.
    
    Al entrar lo primero que me dijo fue si me había puesto lo que me pidió, si, le dije, "vamos que quiero ver cómo te queda" me dijo, me llevó de la mano, atravesamos ese galpón oscuro y sucio con olor a grasa de las máquinas, el lugar me daba miedo, siempre pensé que podía haber alguien escondido espiando como él lo había hecho cuando me cogia el hermano, el temor que sentía, me excitaba más.
    
    Fuimos hasta el fondo y allí en su habitación, que era donde Mario me había cogido tantas veces, me hizo pasar y me ordenó que me desnude, lo hice lentamente moviéndome sensualmente como una puta, él se sentó a observarme, uno de mis mayores placeres, era desnudarme delante de un hombre y sentirme deseada y cuando ...
    ... me saqué todo y solo me quedaba puesta la bombachita, se levantó, se paró frente a mí, me apretó los pezones, me besó en la boca y me manoseó las nalgas, enseguida me ordenó que me arrodille a sus pies, se sacó rápidamente el short de baño que usaba siempre y su verga quedo tiesa frente a mis ojos.
    
    -¿Te gusta puta? -Me preguntó.
    
    -si papi -le respondí.
    
    -Mirala bien perra, hoy la vas a chupar toda hasta el final.
    
    -Si amor -fue mi respuesta demostrando mi sumisión.
    
    Me incliné un poco y lengüeteé esas bolas enormes que me tenían fascinada, las saboreé bien disfrutando cada pasada de mi lengua sobre la bolsa que guardaban esos grandes huevos llenos de esperma, la cantidad de leche que él tenia allí me tenía loca y no podía dejar de pensar en tragarme hasta la última gota de su delicioso jugo.
    
    Mientras no dejaba de lamer esas pelotas disfrutando el sabor de su piel y su olor a hombre, mostraba mi devoción por complacerlo.
    
    -Que puta barata sos, como te gusta la pija nena -me dijo tratando de humillarme, y siguió- Vas a ser mi mujer puto. -Esa ambigüedad, de género al hablarme, no hacía más que confirmarme que era un marica.
    
    Yo no dejaba de emitir sonidos que mostraban mi placer mientras lo lamía desenfrenada. Y agregó:
    
    -Sabes que te voy a romper bien el culo cada vez que vengas -y yo seguía besando, lamiendo y chupando sus pelotas. No podía contestarle, estaba extasiada con su sexo.
    
    Entonces apuntó la verga a mi boca y me la hizo chupar, besé primero su ...
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