-
Ven y cómeme el coño si tienes cojones
Fecha: 25/02/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... sobraban eran cojones y leche en ellos. Fui a su lado, bajé la mascarilla, le abrí las piernas del todo y pasé mi lengua por su coño abierto. Ya no había rastro de la leche de su macho. El coño le olía a vicio. Le metí la lengua dentro de la vagina y se la follé con ella, Xio ahogó sus gemidos en la boca de Bea, después lamí apretando mi lengua contra los labios, y para rematar la faena, apreté mi lengua contra su clítoris con el glande erecto y le hice el remolino... Al venirle, dijo: -Me corro, cabrón, me corro! A Bea, que le estaba apretando los pezones, le comió la boca y a mí me dio una corrida tan larga y tan rica que si me llego a tocar me corro cómo un perro. Quedó sin fuerzas, con las piernas estiradas y abiertas y la cabeza ladeada a la izquierda. Empalmado, fui a mi mesa y me mandé el gin tonic de una sentada. Luego volví, me puse la mascarilla, y señalando la polla, le dije: -¿Y ahora qué hago con esto? Se rio de mí. -Dale la vuelta y métela en el culo. Bea tenía ganas. -No lo vamos a dejar así. Se puso en cuclillas delante de mí. Me echó las manos al culo y comenzó a mamar. Xio miraba cómo mi polla entraba y salía de la boca, y quiso participar. Se puso al lado de Bea, y le dijo: -Déjame a mí que tú no tienes idea de cómo se hace una mamada. Lo primero que hizo fue quitar los huevos de su guarida, poner mi polla pegada al cuerpo y lamer huevos y polla hasta llegar al glande. Allí lamió el frenillo, el meato, pasó su ...
... lengua alrededor de la corona y después mamó el glande varias veces antes de meterla en la boa casi hasta los huevos... Luego masturbó mamó... Me hizo una mamada magistral mientras Bea miraba, aprendía y se masturbaba. Cuando sentí que le iba llenar la boca de leche, le dije: -Ponte en pie que te quiero follar -¿Ahora que te tengo a punto? -¿Tienes miedo de que te rompa el culo después de comértelo? -¿Miedo yo? Por cierto, tengo el culo sin limpiar. La puse en pie, la arrimé a la pared, me agaché, le abrí las nalgas y le lamí el ojete, se lo lamí y se lo follé. Miré para Bea y vi que había apartado las bragas para un lado y tenía dos dedos dentro del coño. Pasado un tiempo, se besaban de nuevo y gemían las dos. Me estaba sintiendo el puto amo, pero, las cosas cambiaron, Xio le dijo algo al oído a Bea. Se dieron la vuelta, y una por delante y la otra por detrás me desnudaron al tiempo que se desnudaban. Cuando vi a Xio sentarse en su silla olí lo que venía a continuación. -¿No decías que te gustaba que te calentaran el culo? Bea ya tenía una de sus chanclas azules de goma en la mano y una sonrisa de sádica en sus labios. Me eché sobre las rodillas de Xio y comenzó la chancleteada. Bea me largó con fuerza en las dos nalgas. Xio, acariciando mis nalgas con las palmas de sus manos, y poniendo boquita de piñón, me dijo: -¿Le dolió al nene? -No, te dolió a la nena, no te jode. Xio era una falsa de mucho cuidado. -¡Leña al mono que es de goma, ...