1. Confesión: Mi hermana y yo cogemos con el entrenador (P. 1)


    Fecha: 27/02/2022, Categorías: Confesiones Autor: lorenasanchez02, Fuente: CuentoRelatos

    ... respondí.
    
    Otra nota de voz de Jorge: Aquí las estoy esperando, para hacerlas mujeres a la dos.
    
    Tomé el celular y le dije:
    
    -We, pero manda Uber, no mames.
    
    Salirnos de la casa no fue difícil. Mi padrasto estaba fuera de la ciudad administrando sus negocios y mi mamá, lleva varios años utilizando pastillas para dormir. Entonces, ni cuenta cuando salimos y tomamos el Uber.
    
    Ya hacía algo de frío. Yo vestía unos leggings negros y una blusa de tirantes azul, arriba un suéter gris. Natalia llevaba un jeans de mezclilla, con un top blanco y una sudadera deportiva. Ni tiempo nos dio de maquillarnos.
    
    Llegamos a casa de Jorge, siento que el Uber pensó: Que putitas.
    
    Cuando nos abrió la puerta el vestía un pants deportivo y una sudadera.
    
    -Qué ricas, hermanitas- dijo sonriéndonos e indicando que pasáramos.
    
    Cuando entramos nos tomó a las dos por la cintura y nos vio.
    
    Ambas lo vimos hacia arriba, ¡está altísimo!
    
    -Están bien cogibles dijo. Después me besó a mi primero... obvio soy su preferida.
    
    Mientras me besaba ...
    ... apretaba mi culo y el de Natalia. Ella aprovechaba para acariciar sus fuertes brazos y su espalda. Luego ambas nos dirigimos y comenzamos a palpar su verga. Ya estaba súper erecta, el bulto resaltaba en el pants. Me dejó de besar. Quiero que veas como me como a tu hermana, me dijo. Me soltó y comenzó a besar a Natalia. La diferencia de tamaño era abismal. El beso fue con mucha pasión. Le besaba el cuello y lo mordía.
    
    -De rodillas, putitas. Ordenó Jorge
    
    Ambas obedecimos.
    
    Él se quitó la sudadera, dejando ver su musculoso torso desnudo.
    
    Teníamos el gran bulto frente a nuestras caras. ¿Quieren comérselo?, preguntó Jorge, al momento en el que presionó nuestras caras en su bulto.
    
    Lo volteamos a ver, de rodillas, ambas muy putitas, movimos la cabeza en forma de afirmación.
    
    Ambas le comenzamos a bajar el pants, de pronto, una verga muy gruesa, grande, lechosa y antojable, se manifestó frente a nosotras.
    
    -¿Quién quiere comérsela primero, putitas?... preguntó Jorge.
    
    Luego, le sigo contando, babys.
    
    Voy a fumar weed. 
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