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Disfrutando de la polla de mi hermano
Fecha: 28/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
... otra vez, mi hermano estaba literalmente follando mi boca. Mi vagina se empezó a mojar más de la cuenta, tenía su boca lamiéndome todo el coño cuando mis piernas temblaron y mi pelvis se alzaba temblorosa, empecé a sentir un maravilloso orgasmo, empecé a chorrear flujo por mi vagina, mi hermano seguía lamiendo, le estaba empapando la cama y su boca tragaba parte de mi flujo que salía disparado de mi interior, no podía evitar dejar de gritar, aunque al tener su polla metida en mi boca casi ni se me oyó. Mi hermano dejó de lamerme y con un enorme gemido, un “jodeeer” salió del cuando sentí que su polla estallaba, lanzando chorros de su leche al interior de mi boca, era justo que a pesar de seguir con los últimos coletazos de mi orgasmo, empezara a chupársela más rápido tragándome su leche. Los dos nos quedamos exhaustos, después de unos minutos me levante sin decir nada, recogí mi ropa y me marche, estaba en mi cama todavía desnuda, sonriendo y saboreando la leche de mi hermano, la puerta se abrió nuevamente, la luz del pasillo estaba encendida y podía ver la silueta de mi hermano con la polla totalmente empalmada, me incorporé, nos miramos y ni una palabra entre los dos, solamente miradas de complicidad, de lujuria, me volvía a tumbar apoyando la cabeza en la almohada, la gire mirando la ventana y abrí mis piernas invitándole a pasar. Mi hermano se subió a la cama y empezó a besarme por todo el cuerpo, empezando por mis pies, mis muslos e iba subiendo despacio, no ...
... había prisa alguna, no hacía falta que me excitara más, estaba tremendamente caliente y mojada en el interior de mi coño, su cabeza y su cuerpo no se separaban del mío. El roce de nuestros cuerpos era excitante, sus labios sobre mi cintura, mi tripa y mis pechos, lamiéndolos una y otra vez, mis pezones se elevaban al techo, mi cabeza seguía mirando a la ventana mi cuello esperaba sus labios, sus besos, sus labios buscaron los míos pero parecía como si no los quisiera tocar, como si no quisiera besarme, sentí su polla sobre mi vagina, estaba tan mojada que no le costó entrar, cerraba los ojos y mis manos agarraban fuertemente las sabanas cuando me empezó a besar y a penetrar muy dentro, muy profundo. Con movimientos lentos y suaves, fuertes y profundos mi hermano estaba dándome el placer que nunca ningún chico me había dado hasta ahora, su polla llenaba todo mi coño, mi vagina se estiraba más y más para dejar que entrara toda, la tenía tan suave y tan gruesa, que sentía cada movimiento, cada roce, como entraba y salía de mi interior, sus palpitaciones, estaba destrozándome de placer. Se puso de rodillas y cogiéndome por la cintura elevo mi pelvis, ahora con movimientos rápidos hacían que no pudiera ni gritar, mis ojos se quedaban en blanco, su polla se metía entera hasta la raíz, la sentía tan dentro de mí que me parecía imposible que llegara hasta ahí, estaba totalmente extasiada. Nuevamente sentí como me corría, un orgasmo como nunca antes había tenido, empecé a ...