-
Estoy embarazada, pero no sé si sea tuyo o de mi jefe
Fecha: 03/03/2022, Categorías: Confesiones Autor: Diavolo peru, Fuente: CuentoRelatos
... vernos durante la semana, pensé quizás que dejando enfriar las cosas podríamos vernos normalmente y seguir con nuestros encuentros. Los días pasaron y ya que no me escribía y le envié un mensaje al WhatsApp. “¿Que, de ti, todo bien… cuando nos vemos? “ No me respondió hasta ese mismo día ya por muy de noche. M: Bien con las cosas del trabajo, tu sabes, estresada… ya quedamos en estos días, que termine mis pendientes ando full, cuídate un beso. M: Ok, cuídate. Pensé que seguro quiere darse un tiempo, total no hablamos bien de la situación, así pasaron los días, y la verdad ya tenía una espina de que más íbamos a ya no vernos que seguir, como siempre. Me sentía confundido, pero a la vez la extrañaba, quizás era amor, quizás un capricho… pero ya habiendo vivido tantas situaciones similares, me sentía más frio en mi pensar y sentir, pero a la vez quería verla… tantos coños que me iba comiendo y siempre terminaba flechado o enchuchado, pero quien no lo haría con tremendo hembrón, si leyeron mis primeros relatos, sabrán enterarse como es físicamente. En fin, pasaron los días y ponía en sus estados de whatsapp y sus redes de restaurantes lugares varios y me dije esta ya está en otra, ¡puta mare!... Me sentí enfadado, pero ya que importa, me tragué mi orgullo y no le escribí. Justo en esos días me hice más amigo de una clienta, La chef “Marla”, una mujer madura de unos 42 años, separada, el cual habíamos implementado y decorado su negocio; una mujer voluptuosa, ...
... pecosita, algo llenita y sobre todo de unos lindos ojos caramelo, incluso la invite a salir en algunas ocasiones, las cuales dudo en un momento ya que yo era menor que ella por unos años, en fin, una historia candente que relatare en una próxima historia. Llegaba navidad, era quincena y para sorpresa mía “Mary” me empezó a dejarme mensajes, que quería charlar conmigo que era un tema delicado que quería hablarlo en persona, así que un día nos encontramos por el centro financiero y nos sentamos a charlar en un parque público. D: ¿Y cómo estás?, no sabía nada de ti, te has desaparecido casi tres semanas… ¿todo bien en el trabajo? M: Si, si, mira quiero ser directa. – con voz algo tensa D: Ok, que paso… estas enferma, necesitas algo. M: Escúchame y no digas nada, hasta que te pida que hables por favor… (Respiro profundamente) la verdad si he querido hablar contigo es de un tema muy delicado, creo… creo que estoy embarazada. D: ¿¡Que dices!?... hace cuanto… desde que… es mío?, no es mío cierto, no me mentirías con eso, dime la verdad, ¡yo soy el papá? – estaba de nervios de pensar que podría ser así La sentí nerviosa y como desahogo se puso a llorar D: ¿No verdad?, ¿Entonces no soy el papá?... que paso… dime la verdad, sin paltas… sabes que siempre estaré para ti, así tu no estés para mí – broto de mí unas lágrima y tristeza, pero me mantenía fuerte ante la situación M: Es que no sé... o sea quisiera que fueras tú, pero… no estoy segura - era un baño de ...