-
Mi padre, nuestro amo (y capítulo 4) La normalidad
Fecha: 04/03/2022, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos
... tiempo. —¿Y son de confianza? —De mi más absoluta confianza: son mis hijas. — Don't fuck! —Y no están a la venta. No tienes que pagar nada, pero puedes dispones de ellas. —¿De las dos? —Por supuesto. — Fantastic ! ¿Hay algún limite? —Ninguno, salvo que no las puedes maltratar, salvo darlas azotes en el trasero y algún bofetón a la mayor, —dijo papa activando la foto donde se nos ve de espaldas con los plug—. Casi están adiestradas y son totalmente receptivas. Además, son multiorgásmicas y masoquistas. — Guy, they are wonderful . Ese último aspecto me interesa mucho. ¿Puedo disponer de ellas cada vez que venga a España? —Sí, claro. —Pues entonces cuándo las tengas totalmente adiestradas hablamos. —Ya te he dicho que casi lo están. ¿Quieres verlas en acción? —y papa activó primero el video donde nos estábamos morreando y luego donde estamos cabalgando su pie. —¡Joder tío! Son dos maquinas. Estoy a punto de correrme. —Pues mira este video, —y le puso el que se ve cambiándonos el plug y aplicándonos el castigo. También los que gravó cuándo fuimos de compras y flipó cuándo vio a Yoli metiéndose el bote de Ketchup en el chocho. —OK Matthew ¿Cómo lo hacemos? —Podemos alquilar una casa o te puedes venir a la que tengo cerca de Madrid, en la montaña, pero a las condiciones anteriores hay que añadir alguna más… —No hay problema. —… en la casa solo estaremos nosotros dos y ellas, y no puedes llevar los ...
... escoltas. —De acuerdo. —Y lo más importante y te lo vuelvo a repetir: no son dos putas, son mis hijas. —Te doy mi palabra de que no va a haber ningún problema, pero quiero pedirte algo muy especial que se me esta ocurriendo. —Dime. —¿Qué posibilidad hay de que la pequeña se duerma y este solo conmigo? —¿Qué se duerma? —Ya me entiendes: la das una pastilla… o lo que sea. —Se puede hacer, —respondió papá después de meditarlo y recordar las veces que la había dado pastilla para dormir y se quedó KO. —Pero tengo que estar solo con ella. Te doy mi palabra de que no la voy a causar ningún daño, —y cómo vio que papá dudaba añadió—: hacemos una cosa. Coloca una cámara en la habitación y lo gravas. Si ocurre algo con lo que no estés de acuerdo lo puedes utilizar contra mi. —Pero ¿tú estás loco? —Para que veas lo que confío en ti: confía tú en mi. —Muy bien, de acuerdo: pondré una cámara. — Great! Todo se organizó y al día siguiente, que era viernes y comienzo del fin de semana, después de llevarnos a la casa de la sierra, papá se fue a por su jefe. La noche anterior papá nos sentó a cada una en una de sus piernas y nos habló claro enseñándonos el contrato con las normas que habíamos firmado. —Yoli, lee el segundo articulo, —le dijo a mi hermana entregándola la tableta. —« 2.º Siempre estaréis a la disposición de papá para hacer con vosotras los que el quiera. Juntas o por separado. Con papa, o con quien el diga. Todos vuestro agujeros ...