1. Mi padre, nuestro amo (y capítulo 4) La normalidad


    Fecha: 04/03/2022, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos

    ... dormida hermana mientras yo le chupaba la polla. Se la mostré e inmediatamente empecé a sentir cómo su polla debajo de mi se ponía dura. Le miré, y haciéndome la escandalizada le dije—¡pero Mike! ¿qué es eso, no estabas muerto?
    
    Soltó una carcajada y atrayéndome hacia él me abrazó y empezó a besarme, mientras papá también se reía y Yoli, que por fin se había despertado totalmente, se refugiaba en su regazo.
    
    —
    
    Matthew
    
    , me gustaría repetir esto más a menudo.
    
    —No hay problema.
    
    —¿Sabes una cosa? Hace mucho tiempo que no estoy tan a gusto cómo en este momento. Y entiéndeme, no lo digo porque he estado follando sin parar con dos niñas preciosas y simpáticas cómo si fuera un conejo quinceañero, es por el ambiente que se respira en tu familia. Mira, a la cabrona de mi hija hace más de seis meses que no la veo, y a mi mujer, esa hija de la gran puta, más de un año. Y ni falta que hace.
    
    —No sabes cómo lo lamento.
    
    —Créeme
    
    Matthew
    
    , si las conocieras no me dirías eso.
    
    —Ya sé, —dijo Yoli incorporándose, y mirando a papá añadió—: le podemos adoptar.
    
    —Pues no es mala idea, —afirmé cuándo todos dejamos de reír.
    
    Mike se hizo un habitual de nuestra familia y sí, en la practica le adoptamos. Lo organizaba todo para pasar por Madrid cada dos meses, aunque algunos fines de semana hacia escapadas rápidas. Nosotras le cogimos mucho cariño y empezamos a llamarle tío Mike.
    
    Un par de años después de conocerle, era verano y papá y el estaban sentados en ...
    ... los sillones del porche de atrás de casa que da a la piscina mientras mi hermana y yo les chupábamos la polla.
    
    —Ali, —dijo sacándome la polla de la boca— ¿Has pensado ya que vas a estudiar en la universidad?
    
    —Si tío Mike. Me gustaría estudiar económicas y dirección de empresas.
    
    —Genial, eso nos viene muy bien: puedes trabajar en la empresa. Si quieres claro.
    
    —Si me gustaría tío, pero no quiero ponerte en un compromiso…
    
    —No digas tonterías. En la empresa hago lo que quiero porque entre otras cosas es mía. ¿Y tu Yoli?
    
    —Pues yo lo tengo peor, —dijo Yoli riendo—. A mi me gustan las matemáticas. Difícilmente voy a encajar en tu empresa.
    
    —¿Cómo que no mi amor? ¿Tu sabes que no hay Nobel de matemáticas?
    
    —Pues… no.
    
    —Pues así es. Los premios matemáticos se dan dentro de el Novel de economía. Las matemáticas tienen mucho que ver con análisis matemático, computación, probabilidades y estadística, y nosotros en nuestra sede de Reading, en Inglaterra tenemos un montón de gente que se dedican a estás cosas.
    
    —Eso las puede asegurar el futuro, —afirmó papá.
    
    —Ellas lo van a tener asegurado siempre. Eso me lleva a algo que quiero comentarte. Cómo ya sabes, todas mis ganancias en nuestros negocios particulares están en cuentas en paraísos fiscales…
    
    —Igual que yo.
    
    —… y si hay algo que me pone enfermo es que la cabrona de mi hija y su madre, esa hija de la gran puta, se queden con todo cuándo yo fallezca.
    
    —¡Eh! No quiero volver a oírte hablar así, —dije ...