-
La dueña
Fecha: 06/03/2022, Categorías: Confesiones Autor: Lulunita, Fuente: CuentoRelatos
... saludo. Fue todo muy rápido, en el apuro podría haberme también ido pero no me di cuenta o quizás quería quedarme para ver qué pasaba. Entonces, después de mirarme un minuto más le dije que ya se estaba haciendo tarde y que prefería ir yendo. Pero ella me dijo sino podía probarme uno más, el ultimo. Que ella también se lo iba a probar. Mientras iba detrás de las cajas sentí una excitación que nunca había tenido. Igualmente con 18 años tampoco era que había estado con mucha gente pero en ese momento mientras me ponía la bikini solo podía pensar en lo duras que estaban en esas tetas y en cómo me había acariciado la cola, muy suavemente hacia unos minutos. Quería volver a sentir eso. Y tan compenetrada estaba en ese pensamiento que no me di cuenta lo que me estaba poniendo. Cuando sali a mirarme al espejo tenia un mini bikini. Apenas me tapaba los pezones y la parte de abajo era prácticamente un hilo dental. No, es un montón esto le dije mientras me daba vuelta y ella salía detrás de las cajas con la misma bikini ¿Te parece? me dijo mientras se daba vuelta a mirarse la cola en el espejo. La verdad que tenía un cuerpo increíble. Me quede congelada mirándola. Puede ser que sea mucho, casi que se me están escapando las tetas, dijo riéndose, mientras se acercó y me acaricio nuevamente los muslos poniéndose detrás de mío y diciéndome a vos te queda perfecta, encima con la piel que tenés. Y vos tenés unas tetas perfectas le dije sin pensar. Ahí en ese momento me di cuenta que ...
... algo había cambiado en su cara. Me miro fijo a través del espejo y mientras se corría lentamente la parte de arriba y se las agarraba me dijo: ¿Estas decís vos? ¿Te gustan? Ya no estaba pensando con claridad y le dije: ¿Puedo tocarlas? Si obvio, toca lo que quieras dijo, aunque quizás eso lo escuche yo. Las agarre primero como si fueran dos pelotas de handball, las apreté. Y después ella se sacó directamente la parte de arriba. Las tenés increíblemente paradas le dije. Si, la verdad que me quedaron muy bien, todavía no necesitan mantenimiento me dijo. Me hicieron un re buen trabajo, tengo sensibilidad en los pezones también que era mi mayor miedo. Y cuando dijo eso comenzó me agarro los dedos la mano y los llevo hacia sus pezones. Se los estaba haciendo parar con mis manos. En ese momento ya no podía más, tenía muchas ganas de chuparlos, no sé porque. Entonces en ese momento acerque mi boca y pase la lengua como si fuera una pequeña lamida a un helado. Ella soltó un pequeño gemido de placer. Levante la vista para ver su reacción y había cerrado los ojos. La agarre con la mano y comencé a pasar la lengua con más intensidad. Recuerdo que me dijo: Como te voy a chupar yo a vos en unos segundos pendeja. Eso me excito más todavía. Me puso de espalda contra una de las cajas y me bajo la bikini. Me dijo saca ese culito para afuera y sentí algo que nunca había sentido, una lengua en el agujero de mi cola. Mientras con los dedos me pajeaba el clítoris. Y me tuvo así como 4, 5 ...