1. La amiga feminista de mi novia


    Fecha: 07/03/2022, Categorías: Confesiones Autor: Charles7, Fuente: CuentoRelatos

    Hace un tiempo hice un viaje con mi novia y dos de sus amigas: Sasha y Johana, que eran feministas.
    
    Durante el camino de ida se me hicieron muy molestas, se creían mejores que los demás por repetir lo que dicen sus panfletos y juzgarme por ser un hombre y por pensar diferente a ellas.
    
    Al llegar a la playa pude relajarme y pasar tiempo a solas con mi novia. El calor, el mar y su olor hicieron que mi mente y mi cuerpo estuvieran excitados todo el tiempo.
    
    Durante esos días hizo tanto calor que usamos bañador casi todo el tiempo, compartimos un piso pequeño con una sola habitación y dos camas, lo que complicó hacer el amor con mi novia.
    
    Noté que Sasha me miraba de reojo y que bajaba la mirada cuando se cruzaba conmigo, cambió de actitud y pasó de: adoctrinarme e insultarme a sonreír y tocarme cuando estaba cerca. Eso hizo más ameno el viaje.
    
    En la noche nos encontramos en el pasillo que llevaba al baño y al cruzar nuestros cuerpos calientes y sudorosos se rozaron, no pude evitar excitarme y ella se puso nerviosa.
    
    Admito que Sasha me parecía una mujer desagradable, pero tenía unas tetas grandes y redondas, la piel bronceada, húmeda y un culo que se ve espectacular al ponerla en cuatro.
    
    Le acaricié el brazo hasta tomarla de la mano y la llevé al cuarto, rápidamente nos quitamos la poca ropa que teníamos.
    
    Al tenerla desnuda, mi lengua los repasa sus pezones obscuros y grandes de arriba a ...
    ... abajo, remojándome los labios para chuparle bien las tetas y dejarlas cubiertas de saliva.
    
    Su cuerpo está muy cerca al mío, le agarro las nalgas para apretarlo contra mi, mientras mi pene se incrusta en su abdomen, poniéndose más caliente y duro.
    
    Ella me masturba lento, de a poco lo hace más rápido y fuerte. Se pone de rodillas, se acerca rápidamente y engulle el glande, va succionado la punta y la saca por momentos para acariciarla con la lengua. Se la va tragando más profundo y su saliva escurre por su quijada y gotea en el pecho.
    
    La tomó por los brazos, la ayudó a levantarse, la tomó por las caderas, la volteo y luego la pongo en cuatro, ella arquea la espalda, mostrándome sus enormes nalgas color cobre.
    
    Con las manos separó esas nalgas y acarició su ano con la punta del pene. Rozo lento y con cuidado los labios de su vagina, entonces le meto el pene, lento y de a poco. Se la voy metiendo y sacando, cada vez más fuerte, cada vez más rápido, apoyándome en sus nalgas como punto de equilibrio.
    
    Después de un rato penetrándola, siento como mi semen fluye desde mis testículos y poco a poco se va acercando a la punta de mi pene. Cuando siento que estoy a punto de llegar lo saco rápidamente de su vagina para eyacularle en las nalgas y la espalda.
    
    Realmente quise hacer eso con Sasha, pero el cuarto estaba ocupado, pensé en el baño, pero tener sexo con ella me hubiera dado muchos problemas con mi novia. 
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