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Sácame una foto, papá
Fecha: 09/03/2022, Categorías: Incesto Autor: ereqtus, Fuente: CuentoRelatos
... el verdoso encanto del morbo, pretenden envenenar la rectitud de ese respetable padre de familia. Mientras se recompone, Daniel se siente protagonista. Esparcida a su alrededor, una docena de turistas compuesta por distintos grupos de diferente edades y razas les observan en silencio. Sin duda, el elevado tono de la discusión que estaba manteniendo con su hija ha llamado la atención. Katia: Mira, papá… ¡Desde aquí se ve el mar! Dani: … Vaya, sí… Claro… Después de subir tantos escalones… Katia: Vamos allá… ¡Corre! Al borde de la muralla… ¡Vengaaa! Daniel siente ridiculizado su tormento patero frente a la jovialidad de los correteos de su hija, su tono despreocupado, su liviana vitalidad juvenil… Una amable brisa marítima le acaricia la calva amorosamente, como queriendo tranquilizarle, y hace más llevadero el calor de esa veraniega mañana de agosto. Siguiendo los pasos de su hija, Dani abandona la amable sombra de los pinos y se aproxima al mirador. Ni corta ni perezosa, Katia se ha encaramado encima de ese pequeño muro de piedra y adopta una postura turbadora. Está sentada, con las piernas asimétricamente estiradas a lo largo de esa antigua construcción románica. Katia: ¡Sácame una foto, papá! Dani: … Sí… Espera… A ver si me ...
... entero de cómo va el móvil nuevo. Katia: ¿Te hago un croquis? Ja, ja, jah. Dani: Cállate, tonta. La chica tiene buenas dotes interpretativas; eso incluye una gran soltura a la hora posar y un encanto postural que, junto con su atrevida vestimenta y su tremebundo cuerpo virginal, convierten esa estampa en un acontecimiento difícil de asimilar. No es extraño que se guste tanto y que le resulte tan fácil ser el centro de atención. Está tan buena que hasta el gay más mujarra y la hetero más cerrada tendrían una crisis de identidad si se cruzaran con ella. Tras un puñado de fotos, con el mar de fondo, su padre se da cuenta de que Katia no solo le sonríe coquetamente a él mientras va cambiando de posturas. Nada más darse la vuelta, Daniel sorprende a una variada multitud de fotógrafos improvisados que, con cara porcina, apuntan sus lascivos objetivos hacia su hija; algunos con más disimulo que otros. Al mismo tiempo un par de mujeres enfadadas sacuden a sus respectivas parejas, convertidas en los mirones de turno. Dani: ¡¡Qué demonios!! ¡¡Circular, malditos babosos!! ¡¡Aquí no hay nada que ver!! Paco: Esto es un espacio público, señor. Podemos pasearnos por donde queramos. Toni: Eso, eso. Estamos en un espacio PúBiCo Ja, ja, ja, jah.