1. Casada insatisfecha de la ocasión se aprovecha


    Fecha: 09/03/2022, Categorías: Infidelidad Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... hace disfrutar.
    
    -¿Sabe qué está aquí conmigo?
    
    -Sí.
    
    -O sea, que el jefe disfrutaría viendo follar a su esposa conmigo.
    
    -Sí, pero ya llegamos a un acuerdo satisfactorio para los dos.
    
    Alex abrió la hebilla del cinto. Yeni se puso nerviosa.
    
    -Pare, por favor.
    
    Alex bajó los pantalones y los calzoncillos y con la polla erecta en la mano le dijo:
    
    -¿A qué espera? Mi polla está dura. Mírela y tóquela.
    
    Yeni miró de reojo para la polla, luego miró al frente y le dijo:
    
    -Pare, por favor.
    
    Alex se cansó de tanta tontería. Se sentó en un sofá de dos plazas y con la polla apuntando al techo, le dijo:
    
    -Si no quiere follar sáquele una foto y váyase.
    
    Yeni le echó una mirada fugaz a la polla. Estaba muy nerviosa. Sin mirarlo a la cara le preguntó:
    
    -¿Puedo masturbarlo?
    
    Alex ató cabos.
    
    -¿Es ese el acuerdo al que llegó con su marido?
    
    -Sí, le dije que de la masturbación mis principios no me dejaban pasar.
    
    A Alex no le disgustó la idea.
    
    -Empiece cuando quiera.
    
    Jeni le miró a los ojos y le dijo:
    
    -Ocurra lo que ocurra aquí no se lo dirá a nadie. ¿Vale?
    
    -Tiene mi palabra de honor. Empiece.
    
    Yeni sacó el teléfono móvil del bolso, lo puso a grabar y lo colocó encima de la mesa camilla apoyado en su vaso de naranjada, luego se sentó al lado de Alex y mirando al frente buscó a tientas la polla, la cogió y comenzó a masturbarlo. Pasado un minuto, o menos, le dijo Alex:
    
    -Señora, su mano caliente le gusta a mi polla. La misma mano que ...
    ... masturba al jefe y...
    
    -No diga eso, por favor.
    
    Al ratito le dijo Alex:
    
    -¿No le gustaría chuparla, señora?
    
    -No diga eso.
    
    -Ahhh, su mano es maravillosa.
    
    Yeni mordió su labio inferior. Alex la vio en el móvil y le preguntó:
    
    -¿Masturbarme le será suficiente?
    
    -No digas eso, por favor.
    
    Su voz era de mujer cachonda, pero cachonda de estar a punto de correrse.
    
    -Ohhh. ¡Qué bueno! Lo está haciendo muy bien.
    
    Yeni iba a piñón fijo. Su mano subía y bajaba siempre a la misma velocidad. A Alex le encantaba, prueba de ello era que la aguadilla que saliera de la polla estaba ahora entre la polla, la palma de la mano y los dedos de Yeni. Alex le dijo:
    
    -Si sigue así me corro, señora.
    
    Siguió igual. Poco después le dijo:
    
    -Me voy a correr, señora.
    
    Paró de masturbarlo. Yeni miraba al suelo y mordía de nuevo su labio inferior. Alex le preguntó:
    
    -¿Por qué paró?
    
    Cómo seguía con la vista al frente sin decir nada le cogió la mano con la suya e hizo que lo masturbara más aprisa. En nada le dijo:
    
    -Ahhh, ahhhh, me corro.
    
    Yeni le separó la mano de la suya con la otra mano y se le escapó un gemido. Miró para la polla y no pudo evitar apretarla y soltar otro gemido. Mordió de nuevo el labio inferior. Estaba deseando mamarle la polla, pero no se atrevía a dar ese paso.
    
    Alex fingiendo que se iba a correr había conseguido su propósito, despertar el deseo de Yeni, le dijo:
    
    -Chúpela, señora, haga feliz a su marido.
    
    Lo del marido era el impulso que ...
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