1. Cincuenta contra veinte


    Fecha: 14/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tremi, Fuente: CuentoRelatos

    Michelle 22 años, 167 cm de altura, 60 kg de peso. Cabello castaño oscuro, siempre lacio y corto recogido en una coleta y un fleco que tapa su frente. Ella era muy aseada por lo que al acercarse siempre podía apreciarse una rica fragancia frutal emanando probablemente de su cabello recogido rígidamente, con un sujetador discreto, le daba una apariencia profesional y seria, como de secretaria de esas que no llaman la atención y parece que son una misma con su ordenador, aunque en ella por alguna razón esa imagen la hacía hacerse notar un poco entre las demás chicas.
    
    Piel clara y bonita, es tersa casi como terciopelo, la única cosa que ella prácticamente aprecia de su imagen, además de sus ojos, grandes, almendrados y de un color castaño claro, su mirada reflejaba inteligencia, pero inocencia siempre con tono triste, miraban a los demás como culposos de si misma. en sus manos la piel siempre estaba rosa por vicios que tenia de estárselas frotando una contra la otra y poseía un diminuto lunar en la mejilla izquierda, cosa que innecesariamente le daba inseguridad, y cuando hablaba con alguien de frente siempre hacia por girar la cara un poco a ese lado, para que no se lo vieran.
    
    Su cara no era ni particularmente bonita y fea para nada, de hecho poseía matices muy singulares que neutralizaban su presentación, pues sus ojos siendo grandes y hermosos, su nariz era un poco grande para su gusto, achatada y con los orificios al descubierto, cosa que no era fea o desagradable, ...
    ... solo no algo concebido como bonito, por lo que la tenía acomplejada, la odiaba y se la tapaba siempre con la mano en especial cuando pasaba entre grupos de personas y en situaciones que la hacían sentir insegura, lo cual podía ser perjudicial pues al hacerlo también tapaba además sus labios, unos labios en verdad de competición, grandes carnosos y de un intenso rosado natural, parecían el trabajo de un experto cirujano, pero más perfecto aun pues no había ninguna pista de artificialidad en ellos
    
    Por ultimo su cuerpo, siempre escondido bajo una sudadera con estampados de alguna caricatura o alguna banda de rock y unos pantalones holgados, cuando no usaba el uniforme de su trabajo, pero pese a esos pantalones holgados, no se podía ignorar la esculturalidad de sus caderas, pues tenía un culo que podía ser envidiado incluso por una yegua, sus medidas eran 97 de pecho, 73 de cintura y 112 de cadera, medidas que pese a que intentara no hacerlas notar se presumían a si mismas por debajo de sus ropas discretas y asexuales, aunque es cierto que tenías que estar cerca para denotar las prominentes curvas que intentaba tanto esconder, no era demasiado atlética, su figura era más bien natural, uno no podría realmente darse cuenta a menos que se fijara atentamente en su andar por detrás, y el movimiento oscilatorio que hacían sus nalgas al caminar, pero aunque fuera la testificación de gran cantidad de masa en sus glúteos no necesariamente muscular, al contrario de parecer poco atractivo ...
«1234...7»