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Me compadecí de un esclavo sexual
Fecha: 16/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... hice en todas las fiestas. Para algunos, yo era el inferior de los esclavos. Para mi amo, el anfitrión entintado, su esclavo casto y enchufado, era simplemente parte del entretenimiento. Pero para mí, yo era simplemente una puta sexual que quería desesperadamente que vinieran todos los demás a jugar con mi cuerpo. Nunca me negué a ninguno a nada de lo que desearan. Los días anteriores a las fiestas, todos los chicos estaban en sus jaulas, yo comía a los pies del amo de las cosas que me tiraba. Mi amo, cuando entraba en depresión, me metía en la mesa o en el sofá y follaba mi culo dándome gran placer. Nunca me llevó a su cama, allí iban mujeres de buen culo. A mi amo le gustó siempre follarme mientras él comía y encima de la mesa. Para entretenerme me ponía un plato con comida delante de mi cara, le gustaba que yo comiera como un perro, pues esa era mi postura, mientras me follaba. Lo más comprometido era cuando lo hacía delante de otros que tenía como invitados y, después de follarme, él invitaba a sus invitados a follarme. No recuerdo nadie que se negara. Un día me mandó a mi casa con un fajo de billetes en un sobre. Pensé que se había cansado de mí y me agradecía los servicios prestados. Poco tiempo después, como a los siete meses, me avisaron para que me apersonara en la casa. Fui me presenté y me recibió un señor que dijo ser el notario. Me comunicó la muerte de mi antiguo amo y me pasó a un salón donde había gente convocada como yo, a casi nadie conocía. Me extrañó no ver por allí a Francesco. El notario leyó el testamento y nos dio los documentos y cheques en un sobre de los porcentajes tal como lo indicaba el testamento. Salí de allí apenado y sin importarme nada, ni siquiera había mirado el contenido del sobre. Al llegar a casa abrí el sobre y se me fueron todas las penas.