-
Follando en el túnel de la avda. de Salgado Torres
Fecha: 18/03/2022, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos
... entrara y fuese lubricando mi esfínter, ¡ohhh! Volví a gemir al notar entrar su dedo en mí. Tranquilo, tranquilo, me decía el mulato, ábrete bien de piernas y relaja el culo para que se vaya dilatando el esfínter. Así putita, así, relájate y deja que te vaya abriendo el culo con mis dedos, me decía mientras iba introduciendo otro dedo en mi culo, terminando por abrir mi culo completamente, dejando paso a sus dedos y que estos fuesen profanando mi cuerpo, a la vez que me iba lubricando con su saliva. Abriéndome todo lo que podía de piernas, me apoyaba en aquella columna, inclinándome mientras el mulato introducía 2 de sus dedos en mi culo, e iba dilatándome para luego meterme su polla haciéndome su hembra. Dios, me sentía toda una puta, allí inclinado, mientras el mulato me iba dilatando el culo para luego follarme. Eran los pensamientos que tenía, lo vicioso y puta que era, por dejar que me despelotaran y me dieran por el culo. Además, que estábamos en plena vía pública, y aunque era un túnel, y era muy raro que alguien pudiera pasar por allí a aquellas horas, cualquiera que se atreviera igual que lo habíamos hecho nosotros, nos podría sorprender. Además, que los jadeos y gemidos que dábamos se podían escuchar perfectamente. Solamente el ruido que hacían las filtraciones de agua al caer tapaba un poco nuestros jadeos y gemidos. Una vez me tuvo bien dilatado el culo con sus dedos, sujetándome por la cintura, se pegó a mi culo, y mientras me abría con sus piernas, ...
... colocó la punta de su polla en la entrada de mi ano ayudándose con su mano, y una vez colocó esta en la entrada de mi ojete, sujetándome por las caderas, tiró de mí a la vez que impulsaba su pelvis, introduciéndome toda su polla en mi culo. ¡Ohhh! ¡ooohhh! Grité notando como su polla se introducía, dejándome con la boca y ojos abiertos, notando como aquella chota del mulato, me abría en canal, introduciéndose en mí. Ya, ya putita, tranquila, tranquila que ya la he metido. Ya la tienes toda dentro, mi amor. Ya eres mi hembrita, me decía dándome unas palmadas en el culo mientras esperaba a que mi culo se fuese dilatando y acostumbrando a la chota que me había incrustado. ¡Oh que lindo culito! ¡ohhh que gusto! ¡ohhh que gusto! Susurraba pegándose a mi espalda, mientras mordía mi nuca y hombro, a la vez que pasaba sus manos por mi abdomen acariciándome. Teniéndome así pegado a él unos minutos, fue poco a poco moviendo lentamente su pelvis, haciendo que su polla fuese deslizándose poco a poco por mis entrañas, haciéndome gemir por el gusto que me estaba dando. Notaba su bulto de carne incrustado en mis entrañas, abriéndome el culo, y sus enormes pelotas pegadas a la entrada de mi ano, y como poco a poco esta se iba deslizando por mis entrañas, notando como rozaba mi próstata incrustándose en lo más hondo de mi culo. ¡Ohhh! ¡ohhh! ¡ooohhh! Gimoteaba notando como me iba follando, haciéndome su hembra. Poco a poco iba incrementando la velocidad y las envestidas ...