1. Viernes, 31 de mayo de 2019


    Fecha: 20/03/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    Hoy he ido a una población cercana, a donde me habían invitado un grupo de amigos de los que suelen venir a mi casa para ver «series». Al llegar me estaban esperando en la casa de uno de ellos. Después de los saludos, iniciamos una conversación amena que a la postre, como ocurre siempre, derivó en sexo y, por supuesto, salió a relucir el porno. No podía ser de otra manera.
    
    Pronto empezaron mis amigos a sacarse sus pollas, a acariciarlas y disponerse a ofrecerlas al mejor postor. No pude evitar mirar las duras y agradables pollas y mi boca comenzó a licuarse y llenarse de saliva por la ansiedad y el agujero de mi culo comenzó a latir, a parte de las hormigas de mi estómago.
    
    Me puse a mirar fijamente una polla en concreto. Era una buena de verdad de entre 23 y 25 cm., de larga, circuncidada y con una cabeza muy bien formada. El tipo me vio mirándole, me llamo y me dijo:
    
    — Quiero verte desnudo para mí y para el grupo, si la quieres tocar o chupar.
    
    Con eso dos de los amigos que estaban cerca me animaron, diciéndome:
    
    — Nadie se atreve con esta polla.
    
    Me daba algo de vergüenza, pero me gustaba la idea de desnudarme delante de todos ellos porque me excitaba mucho. Le dije:
    
    — Yo me desnudo para ti y tú me das la polla por donde a mi me plazca.
    
    — Ok.
    
    Me levanté y fui al frente, donde estaba la puerta de acceso al salón. Alguien puso música y adivinó qué música podía yo bailar a gusto para desinhibirme. Empecé a bailar mientras me iba desvistiendo sin ...
    ... moverme del sitio; me quité los zapatos y desabroché dos botones de mi pantalón, sin quedarme desnudo; luego me puse a mover las caderas mientras metía la mano por el pantalón semi abierto y me frotaba con las manos los genitales sin que los vieran y luego todo mi cuerpo, moviendo bien los glúteos.
    
    Uno de mis amigos me gritó
    
    — ¡¡Quítate la camisa!!
    
    Me froté el pecho contra la tela de la camisa y mis pezones se endurecieron. Luego tomé la camisa bamboleándola por encima de la cabeza y se la tiré al que me había gritado que me la quitara. Empujé mis caderas y me froté la entrepierna con ambas manos mientras miraba a la audiencia acariciando sus pollas duras. Me sentía como si estuviera en otro mundo, estaba tan excitado, que parecía una chica bailando en un sex club.
    
    Me agaché delante de ellos con mis jeans y guie mis manos por la parte de atrás de mis muslos hasta mi trasero y me acaricié el trasero. ¡Mmmm…, qué bueno! Alguien gritó:
    
    — ¡Tía buena, desnúdate ya!
    
    Empecé a oír cada vez más gritos de "quítatelo todo», «puta guapa», «maricón del culo» y otras lindezas que me ponían aún más.
    
    Estaba ya muy duro y noté que mi polla estaba goteando. Necesitaba desnudarme y dejar libre mi lujuria. Me levanté y desabrochada que tenía ya la botonadura de mis pantalones, lentamente los bajé hasta que mi polla dura y larga rebotó libremente.
    
    Me di la vuelta, me agaché y me bajé los pantalones del todo y me los quité. No llevaba interiores, claro, como ya tengo costumbre. ...
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