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Deseaba mucho a mi hermana
Fecha: 21/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Moises, Fuente: CuentoRelatos
Todo empezó hace ya varios años, yo tenía 20 y mi hermana tenía 18, yo nunca me había fijado en ella. Mis amigos y yo nos sentábamos a platicar acerca de unas muchachas muy guapas que vivían en la misma calle, ellas eran tres hermanas y tenían un hermano que era el menor, el cual todos envidiábamos porque al pasar por su casa podíamos ver a las tres chicas tendidas en el suelo viendo TV con unos diminutos shorts de tela delgadita, y él sentado ahí en el suelo viendo aquel espectáculo. De mi hermana nunca hablaban al menos cuando yo estaba presente, era nuestra manera de pasar el tiempo, pero un día hablando de aquellas chicas pensé que yo también tenía una hermana y que además también era muy guapa. Las siguientes semanas solo me dediqué a observar como caminaba, memorizando su cuerpo, cada una de sus curvas y me imaginaba haciendo el amor con ella, después decidí que no era suficiente con observarla vestida, así que hice un pequeño hoyo en la puerta de la regadera tan pequeño que casi no se notaba sino le ponías mucha atención. Por ese hoyo pude observar su lindo cuerpo, observé por primera vez sus caderas, sus piernas firmes y carnosas que resaltaban cuando se ponía minifaldas, sus nalgas bien apretadas, las que escondían su ano pequeñito que pude ver por un instante cuando se agachó un poco dándome un hermoso espectáculo, sus pechos eran medianos y firmes los cuales se movían hacia arriba y hacia abajo cuando hacía un movimiento rápido. Después de un tiempo la seguí ...
... espiando mientras se bañaba y después me masturbaba en mi cuarto pensando en esas visiones. Había llegado a desear tanto a mi hermana que ya no podía comer cuando ella estaba en la mesa, por supuesto que mis padres no sospechaban nada, solo veía como movía sus labios al comer y me imaginaba que se sentiría tener mi pene dentro de esa boca y esto me enloquecía, fue cuando decidí plantearle mi situación y lo que sentía hacia ella, pensé en muchas formas de decirlo sin que se enojara y le dijera a mis padres, pero ya no podía resistir más, así que un día que mis padres salieron de casa a visitar a unos tíos, decidí que ese era el momento de actuar. Miriam estaba viendo la tele vestida con una bata de dormir en el sofá de la sala, me senté a su lado y comencé a hablarle de todo lo que se me ocurría en ese momento, ella apagó el televisor, me miró a los ojos y me preguntó que si yo le ocultaba algo, ese era el momento que esperaba, entonces le platiqué todo lo que sentía hacia ella, que la había visto desnuda varias veces a lo que ella solo me miraba, cuando al fin terminé, solo nos quedamos viendo y luego se fue y yo me quedé sentado ahí en ese sillón. Pasó el tiempo y ya no volvimos a tocar el tema para nada, hasta hace como un año que empecé a notar que ella se mostraba muy juguetona conmigo, me abrazaba, me sonreía y a veces pasaba rozando mi cuerpo con el suyo, lo que me dejaba algo excitado, pero yo no me decidía a plantearle nuevamente la situación. Pensé en un nuevo ...