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La familia del deseo
Fecha: 29/03/2022, Categorías: Incesto Autor: danynitajo, Fuente: CuentoRelatos
Preferí postear completo en vez de partirlo en varios capítulos, favor hacer comentarios constructivos además de que si les gustó. Abrazos. Alexandra vive con su marido y sus dos hijas dos apartamentos arriba del mío, el marido ni lo menciono, las hijas Nancy y Nadia de 23 y 18 años respectivamente, bellas como la madre, que ya se tiene 44 años y no parece mayor de 35. Yo ya estoy por arriba de los 44. Desde siempre le he tenido unas ganas berracas, es una mujer de cabello azabache, con un cuerpazo espectacular, y muy divertida y risueña. Nos encontramos a menudo en el elevador, o en el garaje del edificio y nos miramos con ganas ambos, pero ha sido imposible llegar a algo más, vecinos, maridos, esposas, etc. El lunes este que paso llegue a casa a eso de las 7 pm, estacione mi auto, y note que el auto de Alexandra estaba con las luces encendidas, era la segunda vez que las encontraba encendidas, y el marido no había llegado, su auto no estaba, así que tome el elevador y me dirigí a su piso a avisarle. Llegue al piso y se escuchaba una leve música por el pasillo, ya en la puerta del apta de Alexa y pensé las hijas deben estar entreteniendo amigos, toque la puerta un par de veces, esta se abrió y Alexa abriendo, me dijo “hola Daniel como estas y ese milagro por aquí “. Alexa estaba en una bata de toalla, de esas abullonadas, como la de los hoteles resort, la cubría del cuello a los tobillos. Su rostro estaba recién lavado y el cabello todavía un poco ...
... húmedo. “Hola Alexa, como estas?, quería avisarte que dejaste las luces del auto encendidas. “ Se sonrió y dijo, “No lo puedo creer otra vez se me quedaron encendidas” “una de tus hijas puede bajar un momento a apagarlas” “Ellas no están, Nancy esta donde una amiga hasta mañana y Nadia está en un paseo del colegio y regresa mañana por la tarde.” “Pensé estaban aquí atendiendo amigos por la música que escucho” “ah no, soy yo que puse algo de música para relajarme un ratito, pasa te tomas algo o estas apurado” “no, puedo acompañarte un ratito “ Pase, nunca había estado dentro de su apartamento, bonito, ordenado con buena luz. Sobre la mesa había dos copas, llenas de vino blanco y unos canapés que se veían deliciosos. “A mí no me esperan así en casa, que rico, estas esperando a tu esposo, afortunado que es el” “No, mi esposo salió de viaje de trabajo y regresa en 8 días, esto es para ti” Me sorprendió su respuesta, y entendí algo la sonrisa en sus labios cuando el dije que dejo las luces del auto encendidas, me estaban emboscando. Le seguiría la corriente a ver a donde llegábamos. Tomo las copas de vino, me oficio una, las tocamos y bebimos mirándonos a los ojos. La música seguía sonando, me tomo de la mano y me convido a bailar. La tome de la cintura y bailamos con ese jazz suave que emanaba de los morados parlantes que como cuadros estaban en la pared de la sala. Unos minutos de baile suave y pensativo, levanta ella la cabeza me mira y suavemente ...