-
Hetero musculoso macho guapo es violado por un grupo de gays
Fecha: 04/04/2022, Categorías: Gays Autor: Ladosensible, Fuente: CuentoRelatos
... no se podía ir, que él era la presa de la noche. Al escuchar esto, Adrián se molestó, aventando a uno de mis amigos lejos de él y levantándose bruscamente, pero el licor le jugó una mala pasada y apenas avanzo unos pasos cuando dos de nosotros la lo teníamos sujetándolo por la espalda. Adrián empezaba a poner resistencia, intentando defenderse de las morbosas manos que recorrían su cuerpo, dando unos golpes al aire y uno que otro a nosotros. El alcohol jugo de nuestra parte porque sus movimientos torpes no pudieron derribar a los 5 pervertidos que nos encontrábamos manoseando su cuerpo. Mis manos recorrían a ese muñecote, mis manos se metían en su camisa desabrochada ya bruscamente por nosotros, con algunos botones rotos y tirados en el piso, tocando sus abdominales perfectos. Otros le tocaban el paquete, apretando su verga y marcándose por el pantalón, otro amigo le manoseaba las nalgas. Jalándolo a la fuerza lo llevamos en la habitación. No había retorno, estábamos muy calientes y solo queríamos deslecharnos, Adrián seguía poniendo resistencia intentándonos golpear, diciéndonos de groserías y retirando nuestras manos de su cuerpo. Veíamos una mirada de impotencia, de frustración, de asco, de odio en su rostro, aquel rostro aniñado ahora tenía una forma más varonil con todas estas sensaciones juntas. Ya nos habíamos enojado un poco pues nuestra presa estaba bastaste alebrestada, queríamos manosearlo bien, mamarle los pezones perfectos que tenía, las nalgas ...
... suculosas que se le marcaban y meternos la verga en nuestra boca hasta atragantarnos. Queríamos poseer a ese macho YA y él no se estaba dejando, lo que nos excitaba mas. Uno de mis amigos lo agarro por la espalda como en típica pose de secuestro, levantando sus manos al aire, mientras otro le propicio un puñetazo que le saco el aire. Al pasar esto, el que lo tenía por la espalda lo aventó al piso. Otro más lo agarro y lo dejo en la cama. Nuestra presa se intentaba recuperar del ataque pero nosotros nos aventamos a su espalda dejándolo boca abajo. Mientras dos lo sujetaban de arriba, dos mas lo desvestíamos. Le quitábamos esos jeans que no hacían justicia a las deliciosas piernas y nalgas que ocultaban, era una delicia. Tenía unas piernas grandes, musculas, velludas, de hombre, de macho. Sus nalgas competían fuertemente con sus piernas, yo me pedí en esas hermosas bolas de carne, parejitas, sin pelitos, que pedían ser penetradas YA, que pedían nuestras leches aunque el dueño no lo quisiera. Yo fui el segundo en comerme ese culo- Mientras nuestra presa luchaba por salir de ahí, dos se ponían arriba de él, mientras otros dos le sujetaban por las piernas y solo uno disfrutaba de las nalgas. Cada uno de nosotros paso su lengua en ese asterico hasta ahora virgen. Íbamos cambiando de posiciones para que todos pudiéramos disfrutar de ese trozo de carne que estaba a nuestra merced. Lo nalgueamos hasta que nos ardió la mano a nosotros. Las nalgas de Adrián habían quedado rojas, rojas, ...