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Tortuosa justicia sexual
Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... viernes, apenas dos días después de lo acontecido en la recamara de su maestra Margot. Esta vez, el pequeño esperaba paciente al arribo de su hermosa maestra, fiel a la doctrina impuesta por su tía, sobre la silla de caoba barnizada frente a aquella mesilla, de la misma madera. Escuchando sus inconfundibles pasos entacónados a medida que se aproximaba desde las penumbras del pasillo. Al llegar, Margot se apresura en anotar algunas fórmulas en la pizarra con la tiza blanquecina, contoneando sus exuberantes caderas, forradas en su falda roja tan entallada que casi no la dejaba caminar abiertamente. Sus medias de seda, negras. Una blusa blanca, y un saco igualmente rojo brillante. -De prisa, anota. –Indica su tía, siempre con la arrogancia que le caracteriza. Enseguida comienza a recitar un complejo problema, obligando al pequeño Luis a escribir tan rápido como es humanamente posible. Al terminar, la tía Margot toma asiento indicándole a su sobrino solo con la mirada a que realizase el cometido. A toda prisa el joven alumno se apresura a resolver su tarea del día, sin imaginar lo difícil que se pondría con el añadido de tener a su flagrante tía justo a un lado. Luis se esforzaba, de eso no cabía duda. Aquel problema era muy complejo, ya aún así, el joven comenzaba a desenmarañarlo con destreza. No obstante sin desaprovechar la oportunidad de espiar a su tía, quien jugaba un poco con su cabello, y su cadena de oro pendiendo de su cuello. Era justamente aquel ...
... collar dorado el que le arrebataba la vista a Luis, y no, no era por su brillo, más bien era por las dos redondas mamas que le rodeaban a cada lado. Margot lo sabía, el pequeño no había olvidado aquel espectáculo familiar que le habría regalado hacía pocos días. Ahora que le tenía nuevamente ensimismado en su pecho, la Dra. Margot lentamente comenzaba a deslizar sus uñas pintadas con esmalte intenso color rubí por debajo de su blusa, desabotonando por pura casualidad un endeble botón, y por qué no, otro más quizá. -¡Apresúrate! Tengo prisa y aún debo dejarte más tarea. –Le grita su tía. Pero Luis no podía concentrarse con todos esos eróticos recuerdos seduciendo en su mente, y en vivo frente a él. Cuando en ese momento su tía se quitaba el saco, colocándolo sobre el respaldo de su silla. Actuación que le habría arrebatado los ojos a su sobrino de su libreta. -¡¿Es que no puedes mantenerte enfocado en una tarea por una sola vez?! ¡Pero no es posible! Tienes un grave problema Luis. ¿Lo sabes no? –Preguntaba Margot, fastidiada. Luis le mira horrorizado. Sabía que un terrible castigo se vendría sobre él. -Debemos corregir eso ahora mismo. ¡Bájate los pantalones! –Ordenaba su tía. Luis obedece enseguida. Con su miembro a la intemperie, su tía le golpea hasta inflamarlo por completo. –Quítate toda la ropa. –Ordena nuevamente. Luis acata. -Ahora toma asiento de nuevo y termina la tarea. –Indica su despiadada institutriz. Como puede, el adolorido Luis reanuda sus ...