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Tortuosa justicia sexual
Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... conteniendo el estrés del poderoso orgasmo inminente. La tía Margot movía con rapidez los dedos de su mano derecha entrando y saliendo con desdén de su ya empapada vagina enrojecida e inflamada, siendo acompañada por los dedos de su mano izquierda acariciando y estrujando con fuerza su erguido clítoris provocándole un placer desmedido. De sus labios cantaban hermosas melodías excitantes, engalanadas por los acordes mojados de sus dedos bailando en todo su coño. El frío de la noche apaciguaba cualquier ruido externo. La cama chillaba un poco, la tía gemía, y su vagina chapoteaba, mientras Luis se masturbaba su larga tranca a nada de terminar, cuando la sinfonía enmudecía por unos instantes. La enorme mansión enlutaba, solo el viento acompañaba los feroces latidos del corazón en el pecho de Luis, hasta que de pronto, un desgarrador lamento emanaba de los pulmones de la tía Margot viniéndose profusamente en su habitación, zaceando por completo su escurridiza sexualidad desatendida por el tío Gerardo. Protagonizando un intenso orgasmo alcanzado por el de Luis, quien terminaba de jalarse el falo exprimiéndose su pegajoso contenido y vertiéndolo dentro de su ropaje nocturno, evitando así que mancharan la alfombra del pasillo. Tensión Al día siguiente el recuerdo de lo sucedido se presentaba como un sueño, como una fantasía no cumplida. Pero había sido completamente real. Aún sin poderlo creer, Luis abría espiado a su tía en su momento más íntimo y erótico. Aunque fuese ...
... solo con el sonido, era suficiente para remembrarlo con añoranza y complacencia, recreando sin cesar aquel momento voyerista bajo la fría noche. No había momento del día en que Luis no estuviese fantaseando con lo sucedido. Ahora no podía quitarle la vista de su tía, desnudándola una y otra vez con la mente. En la lecciones del día, Luis luchaba cada segundo por mantenerse sereno y concentrado en su estudio. Pero su olor, su simple presencia, y esos conjuntos de oficina que acentuaban toda su femenina y madura figura, era demasiada tentación como para no echarle un ojo, o ambos. Virgen aún, aquel momento en su vida habría despertado la sexualidad del muchacho, escondida y enterrada bajo su timidez, aislamiento, baja autoestima y miedo. Ahora no había otra cosa en la mente de ese joven, más que sexo. Pasarían un par de días más de aquel siniestro verano, sintiéndose a cada minuto más lejos de casa. Por la tarde el tío Gerardo regresaría, sin maletas, algo extraño siendo que supuestamente se habría ausentado por viajes del trabajo. Con la tía Margot ausente, Luis se desempeñaba en sus labores cotidianas, ahora con más responsabilidades que la misma sirvienta local de casa, quien prácticamente gozaba de las mañanas libres, con el pobre chico ocupado todo el tiempo. Gerardo acosaba a Alison, Luis los habría pillado algunas de veces en la cocina, único lugar que no frecuentaba, pues realmente no sabía cocinar. Seguro que el tío lamentaba la inoportuna estadía de su ...