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Alan se vuelve mi puta
Fecha: 07/04/2022, Categorías: Gays Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
Esta es otra anécdota que me paso y es una experiencia gay. A mis 26 años de edad estaba todo fuera de control, les confieso que fui violado por mi entonces jefe y honestamente desde ahí le agarré el gusto a los hombres, ya les conté cuando me cogí al jotito del barrio y hoy les cuento cuando uno de mis mejores amigos, entre alcohol y bromas, terminó siendo mi funda. Él se llama Alan, un güero vende quesos sin ofender a nadie ya que así le decíamos, nalgón y muy aventado. Todo sucedió una noche mientras tomábamos y recordábamos viejos tiempos, a él lo había dejado su novia y por más que lo invitaba a ir con otras chicas él quería seguir fundido en su depresión y alcoholizándose. La noche trascurría y yo como de costumbre estaba caliente y entre juego y juego, le arrimaba la verga a Alan el me aventaba riendo y a veces seguía el juego, todo hasta que llegamos a la charla. A: Ya wey, ¡en serio te cogerías a un cabron? J: Jajá, ¿que tu no? A: ¡Claro que no, jajá, soy macho! J: Los machos dominantes también parten machos, jajá, ¡quieres verlo! A: ¡Ya wey! En ese momento la idea de cogerme a mi amigo me llenaba la cabeza, él hablaba y hablaba y yo imaginaba desnudo en cuatro para mí, fue entonces que en un descuido el robe un beso. A: ¡No mames que pedo! J: ¡Si quieres regrésamelo! A: ¡Ya wey, no mames! Alan estaba ofendido, en cambio yo estaba caliente me acerque a él y lo encare, con una mirada morbosa y lujurioso le pregunte: J: ...
... ¿Quieres experimentar conmigo? A: ¡Que te pasa, estás loco! J: ¡Ya!! ¡Es solo sexo, creme te gustara! A: No manches wey, en serio, somos compas, ¡además no hago eso! J: Yo decía lo mismo, déjame mostrarte igual te gusta, si comienzo y te incomodas hasta ahí lo dejamos, ¡como ves! El me miro tembloroso, yo con una sonrisa lo invite a mi casa, el ante todo pronóstico acepto con la condición de que solo sería una probadita. Entramos a mi cuarto, sin decirle nada lo comencé a besar mientras mis manos acariciaban sus nalgas, el cerraba los ojos y me quitaba las manos, pero Alan ya estaba ms para acá que, para allá, así que lo avente a mi cama y comencé a desnudarme. A: ¡Carajo!!! ¡Que haces! J: ¡Te enseño lo que te vas a comer! Le dije eso mientas sostenía con mi mano mi verga dura y venosa, lentamente caminé hacia él y se la puse en la cara, el trato de huir, pero lo convencí aventándole un choro de machismo, Alan se sentó en la orilla de la cama e increíblemente abrió la boca para comenzar a chupármela. Coloqué mi punta en sus labios, inmediatamente una muestra de asco salió de él, pero yo atrapándolo de la cabeza, lo dirigí, finalmente abrió la boca y mi verga entraba y salía, sentía muy rico, mientras mi amigo solo balbuceaba y mostraba su desagrado. A: ¡Uhm!! Agh, qué asco! J: ¡Tranquilo, uhm, que rico chupas! A: ¡Que puto soy! J: ¡Nada de eso, al contrario, uhm! Le follaba la boca, poco a poco Alan perdió el asco, movía su lengua, ...