1. Mi fantasía con mi profe de natación


    Fecha: 08/04/2022, Categorías: Gays Autor: LadyLeggins, Fuente: CuentoRelatos

    ... en pie, de espaldas a él y apoyaría mis manos en la pared de la ducha, tendría que ponerme un poco de puntas con los pies para alcanzar bien sus caderas con las mías y facilitarle el trabajo, primero me restregaría en su pene, sentiría ese cosquilleo de tener ese pene restregándose entre mis nalgas para luego sentir la puntita exactamente a la entrada, le pediría que jugueteara un poco antes de metérmela, le diría:
    
    -dame primero unos piquetitos con la puntita papi
    
    Eso me pondría loca y aún más deseosa de tener toda esa verga dentro de mí, de abrazarla y acariciarla con lo más íntimo de mi ser, sentiría como sus líquidos y los míos empezarían a juntarse y hacer esa mezcla de lubricantes que indican que estamos listos para el placer, para entregarnos el uno a otro, para volvernos uno solo, para estar bien enchufada a él, para sentirme completamente suya, plena, ardiente, apasionada, entregada y totalmente sumisa a él y sus deseos, terminaría pidiéndole que me la metiera, si, así tal cual, sin ningún pudor le diría con voz tierna y sumisa:
    
    -Papito, ya no aguanto, no aguanto más papi, ya métemela por favor, te necesito, necesito sentirte, te necesito dentro de mi papi, métemela toda papito por favor.
    
    Sí, así se lo pediría, con un "por favor", y que enorme favor me estaría dando (favorzote) ¡uhm!, que rico... lo menos que esperaría sería una respuesta con palabras (aunque me encante su voz) lo único que esperaría por respuesta sería que me la empujara, pero justo antes ...
    ... de eso, lo detendría por un momento solo para decirle:
    
    -pero despacito papi... quiero sentirte
    
    Se lo diría exactamente con el mismo tono de voz suave, tierna y sumisa y al mismo tiempo ardiente, ese tono de voz de mujer en celo que nos sale de lo más profundo de nuestro ser cuando estamos deseosas de placer, deseosas de ser embestidas por una verga, enseguida el empezaría a dejármela ir despacio, sentiría cada centímetro de esa verga entrando a lo más íntimo...
    
    -¡uhm!, ¡ay que rico!, ¡que rico se siente papi!
    
    -¡uhm, está bien rico tu pene mi vida!
    
    -¡uhm, que delicia!, ¡uhm, papi que rico estás!!!
    
    -dámela toda papi, quiero tenerte completamente dentro de mí
    
    -quiero sentirme mío papi, ¡uhm, así papi!
    
    -¡así!, ¡ay que rico! ¡Qué rico!
    
    Serían las mejores embestidas de mi vida, él tendría sus manos sujetándome de las caderas mientras yo me abriría lo más que pudiera de piernas y de nalgas con tal de sentirlo completamente dentro de mí, me lo haría con fuerza, con mucha pasión y deseo y yo movería mis caderas para darle el mayor placer posible, en otras ocasiones apretaría lo más que pudiera para sentirlo mejor, me encanta esa sensación de apretar mientras me embisten, otras veces para dejarle descansar yo sería la que tomaría la iniciativa de mover mi culito para darle placer a mi hombre, me movería de un lado a otro de arriba abajo, separándome de él suavemente para luego hacerme hacía atrás con fuerza para ensartarme en su verga y sentirle penetrándome ...