1. Viuda reciente, madre caliente (3)


    Fecha: 11/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Azalais, Fuente: CuentoRelatos

    ... clavó… Ooohhh cómo mueves el chocho… toma la leche mamá.
    
    —Aaayyy… siento tu cipote como me lo clavas… se te ha puesto más gruesa… Aaayyy… lléname de lecheee.
    
    —Ooohhh… como mueves el chocho para que te la clave más… Ooohhh... toma la lecheee.
    
    —Aaayyy… me rompes el chocho hijo… cómo me la clavas… sí llénamelo de lecheee… Mmm ¡¡QUE POLLA!!
    
    —Ooohhh… cómo mueves el chocho mamá… cómo te lo follo… me sacas la lecheee… Mmm ¡¡QUE CHOCHO!!
    
    —Aaahhh… ¡¡ME CORROOO!!
    
    —Ooohhh... ¡¡ME CORROOO!!
    
    Igual que dos almas incestuosas y gemelas, Mario me dio las últimas embestidas, cogiéndome de mí larga melena.
    
    Sentí los últimos potentes chorros de esperma, mientras las lenguas se fundían en nuestra caliente saliva.
    
    Ésa misma noche publiqué el anuncio, que me había pedido por la tarde. El anuncio decía así:
    
    Señora viuda reciente con un hijo adolescente, de cuarenta y pocos años, encontrándome sola, abandonada, desconsolada. Busco Señora se encuentre en mismas circunstancias, para una sincera y franca amistad, consolarnos las dos, hacernos mutua compañía. Importante sea de la misma zona.
    
    Doy y pido seriedad y discreción.
    
    Un saludo
    
    Sra. Concetta
    
    Hasta pasados tres meses no recibimos ninguna respuesta.
    
    Era una mujer viuda desde hacía medio año. Era del sur de Italia. Venía al parecer de un entorno muy cerrado, próximo a Sicilia. Su difunto esposo había fallecido, después de una larga enfermedad, que se había prolongado durante más de tres años.
    
    Este hecho ...
    ... la había dejado según me explicaba en su correo, sin deseos por nada, sintiéndose acosada por la familia de su difunto esposo, mucho mayor que ella.
    
    Parece que la familia, la acusaba de haberse casado sólo por interés. No quiso darme más detalles, hasta que yo no la hubiera respondido.
    
    La respondí después de hablarlo con Mario, parece que la pobre lo había pasado realmente mal.
    
    Comencé con ella un intercambio de correos, durante varias semanas. Al parecer ella era de etnia gitana, por parte de su abuela materna. Su abuela al parecer se había enamorado de un gitano italiano.
    
    Según me explicó, tenía un físico algo exótico. Era dueña de una melena <leonina>, rubia dorada, y abundante.
    
    Hablando de cómo éramos las dos físicamente, parece que éramos de la misma altura. Según sus propias palabras, era mujer de «poca teta, pero gruesos pezones, oscuros cómo granos de café».
    
    Me hizo sonreír con ganas. Para acabar se describió como una «leona de piel canela».
    
    El mantener conmigo esta correspondencia, según ella la había devuelto el sentido del humor. Me decía no recordar el tiempo que hacía no sonreía con nadie.
    
    Me envió una fotografía reciente, de hacía sólo unos días. Se la veía sería, pero guapa, con cara de tener carácter, realmente tenía «cara de leona».
    
    Mi hijo nada más ver la foto, pensó lo mismo ─vaya leona, mamá.
    
    Me hizo sentirme algo celosa, pero sólo me duró unos segundos. Al percibirlo me susurró al oído «te quiero».
    
    Me miró profundamente a ...
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