1. Viuda reciente, madre caliente (3)


    Fecha: 11/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Azalais, Fuente: CuentoRelatos

    ... girar toda la cara, mirando para atrás. Tiene arte para eso el muy chulo.
    
    La golpeó con intensidad, pero con los dedos cerrados, sin golpear ninguna parte de la cara.
    
    La viuda gitana tiene los pómulos salidos, pero sólo la golpeó la mejilla.
    
    ─¿Quién te ha dicho que puedes interrumpirme? ─¡¡JA!! No eres mi chu… ─antes de acabar la frase, la dio un nuevo bofetón.
    
    Más intenso que el anterior, ella quedó toda despeinada con la cara cubierta por su melena leonina.
    
    Me miró como me sonreía, por lo leona que se mostraba. Tenía la respiración agitada.
    
    ─Eres más caliente que mamá, lo sé viuda gitana ─la dijo él─ ¿es así mí perra? ─me preguntó.
    
    ─Sí tesoro, tiene el coño sin usar, parece virgen de lo estrecha que es. Tiene mucha hambre de polla…
    
    Mario se levantó y poniéndose a su lado la susurró ─nadie va a quererte y cuidarte como nosotros.
    
    La besó con dulzura, dejándole los labios en la comisura de la boca.
    
    Algo similar a una sonrisa se dibujó tenuemente en su rostro. Me miró con la mirada tranquila.
    
    Se la llevó a nuestra habitación. La habló de forma cariñosa, teniéndola abrazada. Las manos de Mario, la tenían sujeta de las nalgas.
    
    A cada instante, acariciaba con más deseo el culo de la viuda gitana. La hablaba entre susurros, besándola y chupándola el cuello y la oreja.
    
    La viuda tenía abrazado a Mario por los hombros, sin separarse de él.
    
    Viéndola más excitada y caliente, le metió las manos bajo la minifalda. Ella se quejaba a cada instante ...
    ... con menos convicción.
    
    —Mario… no puedo hacer esto... he enterrado a mi esposo hace poco, suéltame por favor…
    
    —Viuda gitana tu marido sé que nunca se ha ocupado de ti, no te ha dado lo que necesita una señora cómo tú… eres una señora muy caliente… necesitas ser acariciada…
    
    Nada más decirla esto, le apartó las braguitas repasándola la canaleta, acariciándola todo el coño.
    
    Al sentirse acariciada así Tana dejó escapar un sollozo, por lo excitada que la estaban poniendo las caricias de él.
    
    —Mmm… ¡Ah! No me toques así Mario… no puedo… me confundes… deja… me.
    
    La tocó el coño, hasta que la hurgó metiéndole un dedo. La viuda gitana se le abrazó más fuerte. Él la besó en la boca, poniéndola más caliente.
    
    Mi hijo le manoseó las nalgas con un desparpajo que la puso loca de excitación, atreviéndose el muy chulo a darle una nalgada. Ella gimió excitada, sin deshacer el morreo que mi hijo le daba…
    
    —Mmmppp… ¡¡Ah!!
    
    —Qué chocho tan carnoso tiene la señora, Uuufff… no dejas de soltar jugos…
    
    Mario le chupó y mordió el cuello sin parar, metiéndole el dedo hasta el fondo del coño. La reciente viuda se quejaba sin ninguna convicción, resistiéndose menos a cada momento. Viéndola me estaba recordando a mí misma la primera vez que Mario se atrevió a acariciarme.
    
    —No… no me hagas esto… Ah no puedo... no me acaricies así el chocho… ¡¡OH!!... me estás confundiendo golfo… me voy a correr… no puedo más…
    
    El aprovechado aceleró el mete saca de su dedo. Los jugos empaparon ...
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