1. Siendo la amante de Rodrigo (Capítulo 2): Seguimos saliendo


    Fecha: 12/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: Sonia James, Fuente: CuentoRelatos

    Después de haberle hecho sexo oral a Rodrigo en las escaleras de su edificio. Nos vimos la siguiente semana. Pasamos todos esos días hablando sobre lo que pasó y me invitó a un hotel. Yo me negué porque a pesar de lo que sucedió, me daba miedo tener sexo con él.
    
    Igual lo acompañé de nuevo a uno de sus partidos de fútbol y después fuimos a la casa de su abuela. Me dijo que entráramos e inconscientemente accedí. Entramos a su habitación, en la casa estaba su primo, a quien saludé y entré directo a la recámara.
    
    Rodrigo puso un poco de música, me ofreció agua y estaba sentado frente a su computadora mientras hablábamos. No sé cuál fue el impulso que me llevó a hacerlo pero me levanté de la cama y me senté en sus piernas. Nos empezamos a besar mientras él me tocaba los senos. Yo tenía un pantalón blanco, una blusa escotada y sandalias. Mis uñas iban pintadas de azul y tenía el cabello suelto.
    
    Rodrigo se levantó y me llevó a la puerta de su closet. Me siguió besando. Me volteó y acarició mis nalgas, me dio una nalgada. Cuando intentó bajarme el pantalón yo me resistí. El siguió besándome un rato y después volvió a intentarlo pero mi respuesta fue la misma.
    
    Yo tenía una combinación entre miedo y picardía. Así que él tomó su cinturón y me amarró. Así me fue desvistiendo mientras me tocaba y me masturbaba. Me señaló la cama y fui hasta ella y me senté, él me siguió. Apenas se me acercó le bajé el pantalón y me llevé su verga a la boca. Se la empecé a chupar unos minutos. ...
    ... Me encantaba sentirlo en la boca. Él lo sacó y me acostó. Yo solo tenía mi tanga puesta. Me mordió los senos y fue bajando por mi abdomen hasta llegar a mi vagina. Me echo la tanga a un lado y empezó a pasar su lengua suavemente. Ya yo estaba mojada y estaba disfrutando, me hizo un gran sexo oral pero cuando ya estaba cerca de llegar al orgasmo me asusté, recordé que él tenía novia y lo frené. Su insistencia no sirvió, no pude ir más allá, así que se acostó a un lado de mí viendo al techo.
    
    Lo noté decepcionado. Haber llegado tan lejos sin poder hacérmelo tenía que ser frustrante. Intenté “enmendarlo” así que me levanté y me subí encima de él, le pedí disculpas y le dije que haría lo que él pidiera mientras no fuera penetrarme.
    
    Me dijo “ponte en cuatro”. Así que me puse como me lo pidió. Se levantó de la cama y se paró frente a mí para que le hiciera oral. Empecé suave, quería disfrutarlo. Pasaba mi lengua por la punta de su verga en forma de círculos, lo masturbaba suave y lo veía a los ojos.
    
    Tomó mi cabello, me metió su pene hasta el fondo. Cubrí con mi boca todo lo que pude su verga. Hasta que lo sacó y me preguntó “de quién es esa verga?”, le dije “mía”, e inmediatamente volvió a metérmelo entero. Eso lo repitió varias veces, mientras me daban arcada y mi rímel se corría debido a las lágrimas que soltaba. Cada vez que le decía que si verga era mía, me la hundía.
    
    Seguí masturbándolo, se la mamaba rápido, a veces lento, le pasaba la lengua desde la base hasta la ...
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