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Más que fútbol (2): En la oscuridad de la noche
Fecha: 12/04/2022, Categorías: Gays Autor: RulixRM, Fuente: CuentoRelatos
Apenas se colocó su short y bóxer, Héctor salió apresurado de la habitación, confundido, cabreado con su amigo por haber intentado sobrepasarse. Bajó rápidamente las escaleras dirigiéndose a la sala, buscó entre el desastre de la borrachera alguna cerveza sin abrir pero no la hallo, de modo que se acercó a la cocina, abrió sin hacer ruido el refrigerador, tomó una lata y se dispuso a tomársela. Recargó su cuerpo contra la barra que divide la cocina del comedor, mientras bebía con mucha insistencia, se cuestionaba lo ocurrido, no aprobaba haberse comportado como un puberto con su mejor amigo, y mucho menos que este se haya atrevido a más, sin duda sabía que no era culpa solo de Moisés, sino de ambos por haber llegado a tanto. En un ‘flashback’ volvió a su mente lo de aquel momento, sintió de nuevo la boca de su amigo en su pene, e incluso el tenerlo detrás de el con su pene rozando sus nalgas, por ello, su miembro comenzó a despertar de nuevo, Héctor sintió la sangre calentarse de nuevo, pero detuvo todo pensamiento, abrió sus ojos, de un trago se terminó la cerveza y abrió el refri sacando una nueva, esta vez cuando estuvo a punto de abrirla pensó en Moisés, sabía que él también lo estaba pasando mal en esos momentos, e incluso el ver salir enfurecido de la habitación a su amigo y tardar en volver podría hacerle sentir miserable. El afecto que siente por él pudo más, así que no tomo una cerveza sino dos, y se aproximó de nuevo a la habitación; al entrar, lo primero que vió ...
... fue a su gran amigo Moisés recostado en la cama en forma circular, era evidente lo mal que se sentía, Héctor se acercó sentándose al borde de la cama, colocó una mano en la cintura de su amigo y le habló por su nombre. Inmediatamente Moisés arrepentido le pidió perdón, pero antes de que pudiera decir algo más, Héctor le dio una lata de cerveza, agregando que no era culpa suya sino de ambos porque así lo habían querido. Se dieron un afectuoso abrazo de amistad, que siempre acostumbran, y comenzaron a beber su cerveza. No decían más nada, solo bebían, haciendo ciertamente de ese, un momento incómodo; una vez que ambos terminaron su cerveza, decidieron que era buena idea dormirse, y así evitar ponerse mal con lo ocurrido. La madrugada avanzó, ambos cayeron en sueño profundo, hasta que inconscientes sus movimientos hicieron que sus cuerpos quedarán totalmente cerca. Héctor movió su cadera y sin querer quedó justo en la pelvis de su amigo, quién de inmediato despertó abrumado, alzó su cabeza suavemente y notó que su amigo se encontraba profundamente dormido, así que no le preocupó. Transcurrieron unos segundos y la circulación de Moisés comenzó a agitarse, de nuevo tenía a su disposición las nalgas de su amigo, algo le decía que se animara a tocarlas, pero eso desencadenaría un nuevo conflicto; luego de pensarlos por pequeños instantes movió su mano acercándola ligeramente a la cadera de su amigo y la posó en ella. Se quedó quieto expectante a la reacción de su amigo, quien ...