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Por la ansiedad de vaciar la vejiga
Fecha: 13/04/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... o se dejan chupar, no soy un maricón”. Este ofendido por mis palabras, disculpándose por su petición con claros signos de malestar, calla. Minutos después de un galimatías de palabras, explicaciones y conjeturas, vuelve a la carga con su petición… “Mira, sé que es una petición algo sorprendente, e incluso entendería que un chico como tú, hecho y derecho no quisiera concedérmela”. Acabando por decir… “Desearía que seas tú y no otro, desearía acariciar tus nalgas, ya que me marcharía y la verdad es que no me verías más, pues no creo que tu vengas a Jerez. Por eso te lo vuelvo a pedir, te juro que me marcho y no te molesto más”. La verdad es que aquello, me pareció muy fuerte e poco creíble incluso para mí mismo, pero después de escucharlo y ver cómo me lo decía, acabe por concedérselo e incluso me costó a mí mismo escucharme. Asentí con un simple vale. Luego este no perdió el tiempo, comenzó a caminar hacia mí, acercándose hasta colocarse detrás de mí, sentí sus grandes manos posarse en mis glúteos, comenzando a magreármelos… uuummm!!. Rodeándome con sus brazos, comenzó a soltar la hebilla, desabotono el botón, bajo mi cremallera y cuando fue a tirar de mis prendas hacia abajo. Deteniéndole le pregunte… “¿Qué haces?”. Esté respondió… “Pues como te he pedido, acariciar tus nalgas y la verdad es que con tus pantalones puestos, no es acariciar, pues en verdad estoy tocando tu cartera y lo que lleve en el otro bolsillo”. Lo vi justo, y asintiendo ...
... nuevamente, le dejé continuar. Sintiendo como me baja los pantalones y bóxer hasta mis tobillos, sintiendo su respiración entre mis muslos, respiración que me hizo poner mis vellos de punta, y la verdad es que aquello me gusto, no pudiendo evitar excitarme… uuummm!!. Luego sentí sus manos suaves deslizarse por mis muslos hacia mis nalgas, acariciando ambas con ambas manos, magreando con ternura. Instantes en que este pego su cuerpo al mío, sintiendo ahora su respiración en mi cuello… ooohhh!!, sintiendo escalofríos e incluso estremecimientos… uuummm!!. Son momentos en que me fui dejando hacer, sabiendo aquellos que han estado conmigo la participación total, sabiendo que me dejo llevar y como sumiso que soy, soy más manejable y obediente. Pues eso, como si supiera que hacer, no dejaba de acariciarme, no deje de sentir sus labios por mi cuello, parte de mi anatomía que me hace perderme… uuuffff!!. Como leyendo perfectamente el significado de mis estremecimiento, no dejo de acariciar y ya no solo mis nalgas, pues cuando sentí sus dedos acariciar mi pecho… ooohhh!!. No dije nada cuando comenzó a desabotonar los botones de mi camisa, tirando de la tela de esta y dejar que se discurriera por mis brazos, cayendo finalmente al suelo… uuummm!!. Viéndome esté, me suelta… “Joder, cuanto pelo tienes”. Pero eso no le detiene, deje que me besara el pecho, deje que sus labios recorriera mi cuerpo hacia mis tetillas, pezones que mordió con suavidad y absorbió… ooohhh!!, como si se ...