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Maduras anónimas (Cap. 11)
Fecha: 16/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Incest_Lover, Fuente: CuentoRelatos
Esa mañana desperté solo en mi cama, algo que ahora era extraño para mi acostumbrado a despertar con mi madre a mi lado. Me levanté completamente desnudo y salí de mi habitación. El ruido de voces y risas proveniente de la cocina me indicó adonde debía dirigirme. Al entrar me encontré a mi madre y doña Rosy conversando muy animadamente. Ambas llevaban batas para cubrir sus cuerpos desnudos. -Pero mira nada más, hasta que por fin te dignas a levantarte. -dijo mi madre. -Y no es el único que se ha levantado. -agregó doña Rosy señalando mi erección mañanera. -Ten un poco más de decencia, condenado. No ves que hay visitas en casa.- dijo mi madre al arrojarme unos calzoncillos. -A mi no me molesta para nada, Margarita.- respondió doña Rosy. -No se trata de eso, Rosy, primero hay ciertos asuntos que discutir y no podemos hacerlo si nos está apuntando con tremendo pistolón.- respondió mi madre. De repente junto a mi apareció Alex aun soñoliento e igualmente desnudo y erecto que como yo estaba. -Y aquí llega el otro espadachín con el arma desenfundada. No te digo bien, estos jóvenes de ahora parece que tienen viagra en la sangre.- dijo mi madre y también le arrojo unos calzoncillos a mi amigo. Mi madre podía ser sumisa y complaciente en la cama pero para todo lo demás era firme y estoica. -No veo que se quejaran mucho anoche de nuestras armas desenfundadas.- respondí un tanto atrevido. Mi madre me dio un golpe con la cuchara de madera que usaba ...
... para cocinar por mi atrevimiento. Rosy y Alex se rieron. -Eso fue en la alcoba, ahora estamos en la mesa. Ahora donde están sus modales, ¿no van a darnos un beso de buenos días? -espeto mi madre. Alex y yo nos dirigimos a nuestras progenitoras y les plantamos un par de apasionados besos a cada una y luego cambiamos para luego cambiar de madre. -¿Quiere alguien decirme que rayos fue lo que ocurrió anoche?- dijo Alex quien aún seguía sin comprender todo lo ocurrido. -Antes que nada sentémonos a desayunar, les hemos preparado un rico desayuno que sería una lástima que se desperdiciara. Luego discutiremos asuntos más placenteros pero por ahora comamos.- dijo mi madre poniendo orden en la mesa. El desayuno fue de lo más normal, hablamos de asuntos triviales sin tocar nada sexual y por esos momentos nos comportamos como madres e hijos normales. Una vez que terminamos la deliciosa comida, nuestras madres nos mandaron a lavar los trastes mientras ellas conversaban en la sala. Sin importar cuanta verga les diéramos seguían siendo nuestras madres al fin y al cabo. Mientras lavábamos los platos sucios le fui contando brevemente a Alex todo lo sucedido. -Vaya, te juro que nunca hubiera imaginado que tú y yo terminaríamos con nuestras madres.- dijo mi amigo. -Perdón por haberte engañado, hombre pero no sabía que tan dispuesto estabas a follarte a tu madre.- le respondí. -Pues como dije antes era algo que ya me había pasado por la cabeza pero no me atrevía a ...