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La señora de la tienda
Fecha: 17/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Ango0812, Fuente: CuentoRelatos
... lingüísticos mientras con mis manos le masajeaba las tetas, esa mujer está irreconocible. Diana: Que rico me la chupas Alejo, que delicia por Dios. Seguía chupando con ansias su coño mientras le metí dos dedos en su coño, para mi sorpresa su coño estaba cerrado como una quinceañera. Pasaron pocos minutos cuando sentí como sus fluidos empezaron a llenar mi boca y sus piernas empezaron a temblar. Abatida encima del mostrador me dice. Diana: Alejo gracias cariño, me has hecho sentir en el cielo, pero ahora quiero que me lleves a la luna. Entendí el mensaje claramente. Ella se bajó del mostrador y se inclinó sobre el poniéndose de espaldas. Sin dudarlo comencé a meterle mi verga ya recuperada por esa concha apretada. Empecé a bombearla de una manera descontrolada. Ella daba gritos de placer como una loca mientras el jalaba el cabello y le daba nalgadas. Diana: Dame, dame, dame así papi, que rico. Azótame que me encanta. Al rato de estarla cogiendo en esa posición me acosté en el suelo y ella se sentó en mi verga y empezó a cabalgar como toda una profesional. Diana: Que delicia papi, que verga tan deliciosa, me la siento en la garganta. Ay que rico por Dios! Yo: qué coño tan rico y apretado tienes mami, me encantas. Luego pasé a la posición de misionero, cuando empecé a darle verga la señora Diana me dice que le dé cachetadas. Diana: Cachetéame ...
... como la perra que soy. Empecé a darle pequeñas cachetadas mientras le metía y sacaba mi verga de su apretado coño. Yo: Te gusta perra, te encanta que te coja verdad, puta. Diana: Siiii papi, me encanta como me coges. Tienes una verga muy rica, sígueme dando así que voy a venirme. En cuestión de segundos de este en esa posición la señora Diana doy un grito que me estremeció. Me empapó la verga de sus líquidos. Situación que me llevo a decirle que estaba por venirme. Yo: Ya voy a venirme, donde quieres la leche puntita. Diana: Dámela toda en la boca pese. Le saqué la verga de su coño y corrí y me senté en sus pechos y le puse la verga en la cara. Empecé a correrme a chorros y esa mujer con la lengua afuera tratando de atrapar cada gota de leche que salía de mi verga. Quedamos tirados en el piso unos minutos en silencio. Diana: Que polvo tan delicioso me acabas de echar. Espero y sea el primero de mucho, quiero seguir tomándome esa lechita. Yo: No lo dudes mi amor, quiero seguirte cogiendo. Diana: Gracias por hacerme sentir viva y deseada. Nos paramos del piso, ella buscó una toalla para limpiarse la cara. Nos cambiamos y nos dimos un beso profundo. Luego alcé la estera de la tienda y me despedí picándole el ojo y compartiendo una sonrisa pícara entre los dos. [email protected] Hechos ocurridos en febrero del 2021 en Medellín, Colombia.