1. Aislamiento Covid con mi tía y primas


    Fecha: 19/04/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... darle.”
    
    “Lia, me encanta lo femenina que sos para hablar.”
    
    “Si es cierto, esta fuerte y por lo que vimos a través de la malla en el verano, está bien dotado. La verdad vieja, ¿Después de un mes sin ir a “jugar canasta” con tus amigas, no le darías?”
    
    “Prefiero no haber escuchado esa pregunta.” Dijo Andrea.
    
    “Dale, jugate. ¿O te compraste algún juguetito como Caro?” Dijo Lia.
    
    “No, no compre ningún juguetito.”
    
    “Tono, fijate como evade contestar. Esta te baja caña en una semana como mucho. Espero que tengas resistencia porque dicen que las veteranas son tremendas.” Dijo Caro.
    
    “Chicas, basta.” Dijo Andrea y se fue a la casa.
    
    “Son malas, la pusieron bien incomoda.” Dije.
    
    “Pero no dijo que no.” Dijo Lia.
    
    Al día siguiente, Andrea me pidió que la acompañe a comprar al Súper, y a una casa de computación aprovechando que faltaban dos días para el cierre. Primero fuimos al mercado, yo iba con el carro y ella adelante buscando las cosas. Estaba vestida con una camisa, una pollera corta que no llegaba a ser mini, pero estaba cerca. Estaba pensando que buen cuerpo tenía y no me di cuenta que me estaba mirando.
    
    “Tono, te colgaste con algo.” Dijo Andrea sonriendo.
    
    “Perdón, si no me di cuenta.” Dije poniéndome colorado.
    
    A partir de ese momento, sus movimientos se hicieron sexys. Salimos del super y estábamos guardando las cosas en la camioneta cuando sin querer le roce el culo con mi mano. Ella me miró y sonrió. Subimos al auto y me pidió que maneje. Se ...
    ... sentó casi de costado mirándome.
    
    “¿Pasa algo Andrea?”
    
    “No, Tono, nada.” Me dijo con una sonrisa.
    
    Íbamos por la avenida cuando vi un hotel alojamiento. Sin decir nada entre. Ella no dijo nada, solo se acomodó en el asiento. Entramos a la habitación y ella de inmediato me bajó los pantalones y me empezó a chupar la pija. Estuvo un rato y mientras se fue sacando la ropa. Se acostó y abrió las piernas. Empecé a chupar su concha y meterle dedos, ella gemía como loca, estaba totalmente mojada.
    
    “Tono, tenes una pija hermosa y chupas como los dioses.” Me dijo. Tuvo un orgasmo y fui metiéndole la pija de a poco en su concha que para mi sorpresa era estrecha. Ella se quejó apenas pero empezó a apretar sus tetas.
    
    Fui aumentando mi velocidad, ella gemía y apretaba las sabanas. Tuvo un nuevo orgasmo y me pidió ponerse en cuatro.
    
    “Así, cogeme así.” Dijo caliente mientras se acariciaba el clítoris.
    
    Su culo era hermoso, más lindo que el de las hijas. Yo entraba y salía cada vez más rápido. Su orto me llamaba, lo escupí y ella se estremeció. Fui metiendo un par de dedos y ella resoplaba y gemía.
    
    “Ahora sí que me volviste casi totalmente loca. Solo faltaría que me des un chirlo en el culo.” Dijo mirándome.
    
    Le hice caso, y le di un buen chirlo. Ella se puso loca, yo me quedé quieto, y ella se movía con todo. Otro chirlo y gritaba como una buena puta. Pude sentir su orgasmo y se dejó caer en la cama.
    
    Saque la pija y me puse a su lado masturbándome. Ella abrió la boca ...