1. Faje exquisito y de cómo me volví tan puta


    Fecha: 21/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: Andy Cachonda, Fuente: CuentoRelatos

    Hoy les voy a platicar como me he vuelto una puta y lo que me encanta serlo y todo porque mi amo así lo ha querido. Al principio me costaba trabajo aceptar que me gustaba serlo, pero con el paso del tiempo he aprendido a disfrutar que me manoseen, que me toqueteen, gente extraña que no conozco y he logrado tener unos orgasmos riquísimos y la verdad es que disfruto mucho todo lo que hago y como verán en este relato ahora hasta puedo gozar ver a un hombre correrse en mis manos así que pasemos a lo que ocurrió.
    
    En la mañana para ir a trabajar, me vestí con una blusa roja que tiene un escote generoso y que se pega al cuerpo, la tela hacía que mi silueta quedara definida y mis nenas se realzaran, me vi al espejo y el reflejo que me regresaba de mis senos y el brasier de encaje que se notaba, me agradó, pero en mi mente la imagen de mi Amo se presentaba y en el afán de acercarme al deseo de que pueda ser la puta que desea, decidí irme sin bra.
    
    Volví a verme los pezones, se marcaban perfectamente, pase mis manos sobre ellos acariciándolos y con el dedo índice marcarlos, me sentí atrevida tanto por el color como por el hecho de saber que estaban tan expuestos, el clima ayudo mucho, el frío definía aún más mis encantos, los cuales no pasaron desapercibidos por varios que al subirme al camión dirigían sus miradas al escote, a las nenas, los pezones y después a mis ojos.
    
    Me senté casi hasta el fondo a pesar de que había muchos asientos vacíos me pareció que así aumentaría la ...
    ... probabilidad de que pasara algo que pudiera contarle a mí Amo. El camión avanzó algunas calles y en una de las paradas se subió un joven de treinta y algo, no puedo negar que me llamo la atención, ya que a pesar del cubre bocas, se notaba que era simpático, su cabello ondulado, las cejas pobladas y los ojos negros, su vestimenta se veía impecable, pantalón de vestir negro, camisa manga larga lila con pequeños cuadros, la camiseta se notaba a través de ella, zapatos negros brillantes, mientras avanzaba recorría con su mirada los asientos como decidiendo en donde sentarse, y a pesar de que había varias opciones, decidió hacerlo a mi lado.
    
    Desde que se sentó me saludo amable, lo cual no es muy frecuente, el aroma de su loción era muy rica (como no se identificar las marcas, no sé cuál era, aun así me agrado mucho y no todas me gustan), mientras:
    
    -hola buenos días,
    
    -buenos días
    
    -hace un poco de frío verdad (esto lo dijo viendo mis nenas y después mis ojos)
    
    -así es, y lo malo es que me es un poco difícil que no se note que tengo frío (lo dije con un tono algo pícaro)
    
    -sí, me doy cuenta, pero te ves muy bien, y ese color de blusa te resalta tus encantos
    
    -era obvio que no se refería al color de la blusa, me acomodé un poco, sentándome de tal forma que se vieran más apetecibles, este gesto lo interpreto como invitación, ya que poso su mano sobre mi pierna.
    
    -¿se han de sentir muy bien tocarlas, que afortunado debe ser tu pareja, porque me imagino que tienes, ...
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