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El regalito de navidad (1)
Fecha: 22/04/2022, Categorías: Gays Autor: Hunter, Fuente: CuentoRelatos
... manda. -Chucha man, para decirte la verdad lo que yo quiero es culear contigo. Hace rato que te tengo un queso y me tienes bien arrecho. Si echamos un par de polvos te doy el contrato de la pintura de toda la casa y el muro de afuera. - silencio. Silencio. Silencio… Creo que esperaba algo así, pero no tan a bocajarro. No dijo nada y solo miraba su vaso. Me le fui acercando y le puse la mano en el hombro. No dijo nada, no se movió. Estaba congelado. Luego le fui acariciando la barbilla, los pelitos dorados de su barbilla se veían tan ricos. La pinga se me fue parando y me la tuve que acomodar. Se la pegué al hombro y él no hizo nada. Me le fui acercando para besarlo y me quitó la cara muy tímidamente. De un solo golpe le di una cachetada y lo mire fijamente y le dije - Ahora te aguantas que vamos a culear como machos, entiendes? Me saqué la verga, bien olorosa a meado y sudor y se la puse en la cara. Con asco la agarró y comenzó a lamerla y despues se la metio entera en la boca. Mi pinga es normal, 7 pulgadas, circuncidada y gruesa. Y él se la tragó obediente. Cada vez más y más adentro hasta que casi vomitaba. Le apreté el pantalón y sentí ...
... ese tuco duro, durísimo. Parecía que una cosa me decía y otra hacía. Lo fui encuerando y comencé a chuparle las tetilas, velludas, Primero suavecito y luego más duro. Eso parecía calentarlo un poco pero cuando le daba con fuerza se quejaba. Lo volteé y comencé a morderle los hombros mientras le agarraba las nalgas, que nalgotas, hasta que ni me cabían en las manos. Y a diferencia de su pecho, ni un solo vellito. Lo agarré por el cabello con rabia y le empuje la cabeza hacia atrás mientras le metia la lengua en el oido. Que caliente se sentia. La verdad es que me daban ganas de tratarlo como una perra sucia así que comencé a morderlo y a chupetearlo en la espalda. Le zurraba la pinga por las nalgas y eso me arrechaba a mi y a el también, porque la vergota no se le bajaba. Minimo como 9 pulgadas y los huevones le colgaban y se mecían con violencia. - Meneame el culo, dale, muévete puta. Quiero sentir ese culón en mi huevo. Con un dedo ensalivado comencé a sobarle el huequito, Un puntito, apenas se sentía y por ahi fui metiendo el dedo. Como apretaba ese hijueputa. Estábamos incómodos, sudados pero arrechos. Al fin tenia lo que estuve buscando por años…