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Un nuevo amigo en el gimnasio
Fecha: 23/04/2022, Categorías: Gays Autor: afuentes, Fuente: CuentoRelatos
Alfonso era un hombre maduro de 42 años, pero de espíritu jovial y relajado, casado y con dos hijos. No era un hombre guapo, pero sí con cierta presencia, su gusto por el gym le hacía lucir fuerte y sano. Pese a su apariencia muy masculina, Alfonso era un hombre sensible y siempre abierto a las artes, disfrutaba de la poesía romántica y ocasionalmente leía alguna novela de amor, también sabía disfrutar de la buena música y era feliz escuchando en las conversaciones. Desde joven siempre fue tachado de maricón por el simple hecho de no ser un chico vulgar, grosero o vicioso. Alfonso tuvo algunas novias durante su juventud hasta que se casó cuando tenía 27 años, después de un tiempo de feliz matrimonio tuvo por ahí un par de deslices con las socias del despacho donde trabajaba, hasta ese momento su vida era hasta cierto punto normal. En el gimnasio se comportaba con la misma rectitud y seriedad como en la oficina, llegaba a cambiar su ropa de trabajo por la deportiva, saludaba a los chicos y chicas que estaban en el gimnasio y hacía su rutina calladamente, al terminar se daba un baño y regresaba a casa. Alfonso comenzó a coincidir con un nuevo usuario del gimnasio, un hombre que parecía ser de una edad semejante a la de él pero ligeramente más delgado aunque con un físico más marcado. Ambos hombres eran educados y todos los días se daban las buenas tardes al llegar y las buenas noches al salir. Los pesos que ambos manejaban en sus rutinas eran también muy parecidos ...
... así que no pasó mucho tiempo para que alguno pidiera ayuda al otro a la hora de hacer algún levantamiento en press de banca, una vez dada la ayuda cada uno seguía con los suyo sin mayor interacción. Un día coincidieron en las caminadoras y hubo una presentación bastante informal, el nombre del otro hombre era Alejandro, 40 años, divorciado, dos hijos y contador de profesión. A partir de ese momento comenzó a surgir una amistad y camaradería entre ambos hombres. Alfonso y Alex comenzaron a entrenar juntos de vez en cuando para dar variedad a sus rutinas, y muchas veces coincidían en las regaderas del gimnasio o en el vapor, y fue justamente en las charlas en el vapor como uno le contaba su vida al otro. Ninguno de los dos tenía vicios, así que ocasionalmente iban por una cerveza saliendo del gimnasio, momento que aprovechaban para charlar de los problemas de trabajo y de familia. Tocarse durante las rutinas, mirar sus cuerpos sudorosos, estar semi desnudos en el vapor o completamente desnudos en las regaderas comenzó a tener un efecto en Alfonso, quien en más de una ocasión se sorprendió mirando a Alex mientras se vestían. En una ocasión Alex lastimó su hombro derecho y decidió hacer solo ejercicio cardiovascular por un tiempo mientras su hombro se recuperaba, Alfonso se solidarizó con su amigo y juntos pasaban de las caminadoras a las bicicletas, un día Alfonso comentó que solo hacer cardio era aburrido, Alex confirmó el comentario y propuso a Alfonso saltarse la ...