1. Sumisa y obediente a mi marido


    Fecha: 27/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: aliciabis, Fuente: CuentoRelatos

    Soy Alicia, tengo 50 años, al igual que mi marido. Después de la fiesta de la noche de nuestro 25 aniversario de bodas y del viaje de 12 días a la República Dominicana, donde mi marido me traía un par de machos negros todas las noches, no repitió ningún chico. Cuando llegamos a casa, volvíamos a la rutina de siempre.
    
    Habíamos comprado una autocaravana grande, con una sola cama de 2 × 2 metros. Un baño y cocina completos y una mesa central. La cama está en la parte trasera. Los viernes a las 16.00 horas salíamos, al pueblo o ciudad que habíamos escogido. Yo subía a la autocaravana vestida, con faldas ó vestidos que escasamente tapaban mis tetas coño y culo. Mi marido era quien me los compra. Este último fin de semana, fuimos a una finca de caza a la provincia de Ciudad Real. En el trayecto de Alicante a nuestro destino, mi marido me contó, que la finca era de un fondo de inversión.
    
    El delegado en España era quien nos había invitado, después que mi marido le contara lo puta sumisa y obediente que era yo. Mí coño se encharco solo de pensar cuantos machos me iban a follar ese finde. Me avisó que estarían las mujeres de todos los invitados y seríamos unas 6 parejas. Nosotros los más jóvenes. Llegamos a las 20 horas, nos recibió el anfitrión junto con su mujer. Él tenía 60 años y su mujer 58. Los 2 estaban muy bien, el tenía la cabeza rapada, media 1,85 unos 100 kg de peso. La mujer tenía un culo y caderas grandes, las tetas eran grandes pero proporcionadas con su ...
    ... cuerpo.
    
    Entramos a la masía, que estaba recién reformada. Nos llevaron al salón donde estaban los otros 3 matrimonios. Nos fueron presentado y mi coño se humedecía con cada besó que me daban. No sabía si comerme, las pollas o los coños.
    
    Estuve hablando con las mujeres, entre ellas se conocían. Así que las 4 me preguntaban a mí. Les dije que era funcionaria de sanidad. Me pregunto M. Luisa, anfitriona de la casa, si quería beber algo.
    
    -Una copa de vino blanco seco si tenía.
    
    -Por supuesto Alicia.
    
    Ella llamó a la camarera y pidió una botella de vino y 5 copas.
    
    Yo: M. Luisa me dices por favor donde está el baño
    
    M. Luisa: yo te acompaño.
    
    Ella iba delante de mí, mis ojos se posaron en su culo, abrió la puerta y entro ella delante, cuando yo cerraba ella tenía la falda por la cintura y las braguitas en los tobillos. Meo, se levantó para limpiar su coño lo tenía como yo un triángulo de pelo encima de su chocho. Ella me miró ‘te toca’, yo levanté mi vestido y como no llevaba braguitas me senté y oriné. Ella no se atrevió a preguntar, yo le dije que llevaba unas braguitas muy bonitas. No se cortó, levantó su falda y me las enseñó. Yo tampoco me corté, la bajé las braguitas y metí mi lengua en su coño. Me quito los tirantes del vestido y empezó a sonar. Mis tetas y pellizcar mis pezones. Se corrió en mi boca, salían unos jugos de su coño muy viscosos y de sabor fuerte. Me cogió de los hombros, me puso con las manos apoyadas en el lavabo. Metió su boca entre mis nalgas. Me ...
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