1. Mi suegro (Parte 1)


    Fecha: 30/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Bluegirl012, Fuente: CuentoRelatos

    Allí estaba yo, a 4 patas como una perra en celo, en mi cama matrimonial, siendo follada como nunca recordaba, solo se oían mis gemidos y los suyos y el ruido de chapoteo que hacia su polla al entrar y salir de mi coño lleno de mis jugos, estaba excitadísima, solo que el que me estaba follando no era mi marido, era su padre, que ¿cómo empezó?
    
    Juan y yo nos habíamos conocido 4 años antes a través de unos amigos comunes, entonces teníamos 21 años, era alto, moreno, de ojos marrones, atractivo más que guapo. Yo mido 1,65, soy morena de ojos oscuros y lo que más resalta de mí son mis tetas, son grandes, de más joven tenía complejo por su tamaño, pero conforme fui creciendo y veía las miradas de los hombres sobre ellas y también de las mujeres con envidia, se me fue pasando la tontería.
    
    Juan vivía con su padre, Miguel, su madre había fallecido cuando tenía 17 años, me lo presento un día que fuimos a cenar a un restaurante y nos encontramos allí con él y un amigo, era alto, moreno con ojos verdes y era guapo, además tenia buen físico, me entere después que siempre le había gustado correr y por ello se mantenía en forma, me saludo con dos besos y paseo sus ojos de arriba a abajo por mi anatomía hasta detenerse más de lo necesario en mi delantera. Desde entonces cada vez que lo veía me sentía incomoda, siempre me hacía un escaneo visual, un día se lo comenté a Juan y él le quito importancia diciendo que su padre era un hombre, soltero y que aún se sentía joven y que yo era ...
    ... preciosa que no le extrañaba que me contemplara así. Yo le pregunte si no salía con nadie y me contesto que si pero que nada serio, que sabía que quedaba con mujeres pero no se ataba a ninguna, eran solo amigas…
    
    A los 2 años más o menos Juan y yo nos fuimos a vivir juntos, alquilamos un piso y pasamos a convivir, a los pocos meses le ascendieron de puesto a uno de comercial y ello supuso que le cambiaran de ciudad, no estaba muy lejos pero eran 100 km casi ida y 100 vuelta, sopesamos los pros y los contra y no podía dejar pasar la oportunidad, por lo que busco un piso pequeño para alquilar y pasar allí la semana. Se iba domingo por la tarde y volvía viernes por la tarde, con lo que pasamos a estar juntos solo los fines de semana. Primero las cosas iban bien, pero después entre el trabajo, cansancio y la rutina que empezó a acomodarse en nuestra relación...a veces parecía que lo hacíamos todo premeditado, follábamos los sábados, apenas salíamos porque Juan por su trabajo estaba siempre de aquí para allá y cuando nos veíamos no quería salir, y yo era al revés, me sentía sola y se me caía la casa encima.
    
    Empecé a salir a caminar por las mañanas y un día me encontré con Miguel, mi suegro que iba corriendo, se paró me escaneo como siempre y comenzamos a hablar, nos tomamos un café y me pregunto qué tal estaba, le dije que bien, pero me dijo que no tenía buena cara, le dije que no había dormido bien y me comento que ese sábado era su cumpleaños y quería invitarnos a comer a Juan ...
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