1. Tarde caliente en el trabajo


    Fecha: 30/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... aparto el hilo y coloco esa enorme verga al borde de mi coño mmmmm sentí como corría mi leche aun antes de metérmela me estaba viniendo a cantaros, me la metió sin miramientos de un solo golpe, me agarraba con una mano la cadera y con la otra tomaba mi cabello y me daba tan fuerte y tan rápido que yo trataba de agarrarme con una mano bien fuerte al escritorio y con la otra taparme la boca para que no se escucharan mis gemidos y gritos ahogados, me clavaba tan rico que me olvide casi por completo en donde estaba pude sentir su leche inundarme aún más y por sus movimientos confirme que había acabado dentro de mí. Se subió la pantaloneta y se fue tal como llego sin mediar palabra.
    
    Como puede me acomode y Salí al baño que está en el pasillo a limpiarme entre a uno de los baños me limpie y estaba en el lavabo, lavándome las manos cuando entro de nuevo el mismo tipo pero esta vez no venía solo, llego acompañado me imagino con uno de sus compañeros de practica era de su misma talla y al parecer en los pocos minutos que habían pasado ya lo había enterado de todo, este nuevo visitante se acercó a mí me dijo “mi amigo me dice que eres toda una zorra y que quedaste con ganas de más” de inmediato me arrecosto a la pared y empezó a manosearme todo el cuerpo por encima de la ropa, el otro se quedó cerca de la puerta la cual le coloco el seguro, yo sabía exactamente lo que me esperaba y ya a estas alturas y con la calentura que tenía solo pensaba en que quería tener esas dos vergas para ...
    ... mí. El tipo siguió tocándome subiéndome la blusa y agarrando mis tetas sobre el bra con fuerza y recostándome su verga al máximo haciéndome sentirla en toda su extensión, la tenía durísimaa y me encantaba. Me susurraba al oído “ me llamo Samuel, dime métemela Samuel, dame tu verga” y no lo hice esperar estaba deseando me llenaran de verga y entre gemidos solo atinaba a pedirle que me diera verga , “Samuel métemela, métemela yaaa” empezó a bajar mi cremallera y con mi ayuda esta vez nos deshicimos del jean y del hilo que yo traía puesto quede a su entera disposición él se quitó la pantaloneta y el bóxer y así recostada a la pared me metió su verga hasta el fondo, esta era un poco más corta que la del otro pero más gruesa, mientras me tenía así clavada podía ver al otro, del cual nunca supe el nombre como ya se había quitado todo y estaba masturbándose mientras observaba la escena, no me concentre mucho tiempo en él, como iba a hacerlo si en ese momento solo sentía una verga entrando y saliendo de mi coño, levante una pierna y la acomode sobre el lavabo para sentir mejor las arremetidas tan brutales que me daba Samuel así estuvimos varios minutos mi coño estaba dilatado, húmedo y caliente como nunca antes, me bajo la pierna y dio la vuelta con rapidez quedando el ahora contra la pared, de frente a mí, pero sin sacarme su verga ni un segundo, yo estaba como loca, estaba prácticamente en cuclillas para poder moverme con propiedad, no podía dejar de moverme ahora yo lo culiaba a ...