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Follé con mi hermano mayor cuando le hice perder el control
Fecha: 08/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
... realidad. Al principio solo fue eso, sueños, pero me encerraba en mi habitación y empezaba a tocarme pensando en él, pasaba mis manos por mis senos apretándoles, lamiendo mis pezones, pellizcándolos suavemente, bajaba mi mano hasta mis bragas, metiendo los dedos y acariciando mi clítoris, me quitaba las bragas y me ponía la almohada entre mis piernas haciendo subir y bajar mis caderas rozando mi sexo sobre ella, metiéndome los dedos en mi vagina hasta que explotaba en un maravilloso orgasmo. Decidí pasar a otro nivel, ¿y por qué no?, ¿qué podría pasar?, total estábamos solos en casa así que, intente subirle la temperatura, el miércoles me levante una vez que supe que él estaba en la cocina, fui con un pijama corto y apretado, para que él pudiera fijarse en mí, me había puesto un sujetador que reafirmaba mis pechos y el pantalón bien subido apretando bien mi sexo, metiendo aposta un poco de tela por mi rajita y por detrás dejaba ver parte de mis glúteos, supe que había funcionado cuando me dijo que esa mañana estaba muy guapa, que me veía diferente. No era suficiente, quizás con más tiempo, pero tiempo era lo que no tenía, ya que mis padres volverían el sábado por la tarde, ese día salimos también a cenar, un vestido muy corto y muy sugerente fue mi elección, le veía que me miraba las piernas en el coche así que discretamente me subí más la falda dejando ver casi mis bragas, seguía funcionando, le sentía nervioso mirando siempre de reojo, pero seguía sin ser ...
... suficiente. A la mañana siguiente misma operación, me levante estando él en la cocina, esta vez descalza, solo llevaba mis bragas y una camiseta larga muy fina tapándome hasta la mitad del muslo, uno de mis hombros quedaba totalmente al aire al caer la manga por mi brazo, un sujetador negro que se podía ver por debajo de la camiseta daba punto y final a las prendas elegidas aquel día, me senté encima de la encimera abriendo un poco mis piernas para luego cruzarlas pero siempre que él pudiera ver mis braguitas, sabía que se estaba excitando por su comportamiento errático pero seguía sin ser suficiente. El viernes por la mañana salí a por todas, ese era el día o ninguno, estaba en el salón cuando me levante, el sol entraba por la ventana, era perfecto, estaba descalza con unas bragas blancas de encaje casi transparentes dejando ver mi vulva, una camiseta blanca de tirantes de una tela fina muy por encima de mi ombligo, al no llevar sujetador y a poco que se fijara podía ver mis senos, me paseaba por delante de él haciendo todo lo posible para que me viera al trasluz y que se fijase bien en su hermanita, que se había convertido en una mujer muy sensual, cogí una silla y me senté al revés, a horcajadas apoyando mis brazos sobre el respaldo, el sol hacia que mis pechos quedaran bien visibles. Mi hermano estaba sentado con un bañador en el sofá leyendo el periódico, le veía mirarme de reojo, como miraba mis pechos y como clavaba sus ojos en mis bragas, al estar sentada de esa ...