-
Una a una han caído las tres zorras maduras de mi barrio
Fecha: 09/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: S.L.44, Fuente: CuentoRelatos
Pasé parte de mi juventud soñando con mujeres maduras y me sentía realizado pues a más de una me había follado pero había tres que estaban tan buenas que las veía imposibles para mí, un niñato inexperto, en aquel entonces. Ellas tres se hicieron amigas y como buenas zorras acaparaban las miradas de todos los hombres y como putas se disputaban los hombres que las merodeaban y si una se interesaba por uno otra le zorreaba, y así, por supuesto eso acabó mal como era de imaginar y cabreadas se iban poniendo verdes unas a otras mientras yo seguía deseándolas a las tres por separado. A Vero la escuché un día que estaba de fiesta como ponía verde a Karen, la que casualidades de la vida hoy vive en mi casa, era la más joven y la que estaba más cañón, aunque no era ni es la que más me gustaba. Esa noche más que escuchar a Vero lo qué quería era follarmela y la empecé a abrazar y acariciar a la vez, me empalmé y roce mi polla contra su culito que tan cachondo me ponía esperando su respuesta y pensé: No hay marcha atrás… Giró su cabeza con cara de zorra y su mano por detrás de su culo empezó a acariciar mi polla por encima del pantalón. Era el chaval de 18 años más feliz del mundo. Se dio la vuelta y empezamos a comernos el uno al otro y cogimos un taxi para irnos a acabar esa noche que prometía inolvidable. Le dije de ir a un hotel a lo que respondió que no, que a su casa. Sorprendido pero decidido me fui con ella a nuestro barrio donde todos nos conocemos. No me importaba, ...
... yo quería follarmela como un loco. Subimos en el ascensor y la subí en aupas, creo que con lo dura que estaba mi polla si estaríamos desnudos la habría sujetado sin brazos. Dios!! Lo voy a hacer!!! Vero metió la llave en la cerradura y al abrir en medio giro dijo: Mierda! Está mi hijo, ha venido aquí a pasar la noche, habrá discutido con la novia. Tienes que irte corazón. Si! Adiós Vero. Su hijo es hoy día es amigo mío y entonces también nos llevábamos muy bien. Vero me siguió y bajó conmigo en el ascensor diciéndome que era una pena y que otro día sería. Yo viendo escapar esa oportunidad le dije. Cuando? Donde? Quedamos en un hotel Vero llevo muchos años deseándote y no me puedo creer que nos pase esto. Mañana hablamos corazón me dijo. Dame tu número y mañana te escribo mi niño. Se lo di y le pedí el suyo a lo qué me dijo: Ssshhh!! Que nos van a oír. Mañana te escribo y lo grabas mi niño. Te preocupa que nos oigan? Solos en tu casa se nos habría oído mucho más. O no? Me fui a casa de mi madre, o sea a 50 metros de la suya pensando en lo qué había pasado y en lo que por mala suerte no pasó. Iba empalmado y pensando que por lo menos tenía bastante más que mi sola imaginación para el pajón que me iba a echar. No tenía ninguna esperanza en que me escribiera al día siguiente pero esperé su whatsapp impaciente. No recuerdo cuántas pajas le dediqué ese día. Vero es morena, de piel también morena, cuerpo atlético por el que no pasan los años pues hacía ...