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Juan y Emilio me volvieron a enfiestar
Fecha: 10/05/2022, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos
... yegua. Tenía que hacer un gran esfuerzo para no irme en seco y casi arruinar el momento. Después de casi una hora, metiéndome hasta los huevos y sacando casi completo, ese pedazo de carne inmenso, una vez tras otra, yo no podía articular palabras, solo se me escuchaban sonidos onomatopéyicos como -ahh, ohm, mmm. Y de vez en cuando lograba decir tres palabras seguidas. -como me coges papi, ay querido, que pija tenés, que bien me coges, soy todo tuyo papi, que puto me haces sentir. Mientras Emilio no dejaba de ver maravillado la forma en que el amigo me garchaba, y mis reacciones ante cada embate en mi culo, hasta que Juan empezó a gritar que estaba por correrse. -Te la doy nene, te doy la leche putito, ahí va, ahí va marica, te estoy llenando el orto nene, toma putazo. Sentí en ese instante como su cuerpo, se movía provocando espasmos y sus estertores, me llegaban hasta las entrañas, inundándome con su esperma. Al mismo tiempo, Emilio apretó bien fuerte mis pezones, para distraer mi atención que se centraba en mi culo y así evitar que sienta todo el dolor que esa verga descomunal me podía causar al bombear mi cola sin miramientos. Juan me la sacó todavía goteando y le dijo al amigo que vea como me salía lechita de mi agujerito. Emilio estaba tan excitado que me agarró del cabello y me tironeo hasta poner su pija frente a mi boca, prácticamente me ordenó que se la chupe, yo todavía caliente como fuego, no dude un instante, me puse debajo de su ...
... entrepierna y me comí a besos y lamidas la bolsa de sus huevos, luego de unos minutos sentí que él no daba más, empezó a decir que me iba a llenar de leche, entonces me la puse entre los labios y la succioné tratando de sacarle la lechita lo más rápido posible, deseaba hacerlo gozar y también sentir esa leche calentita en mi garganta, lo ayude un poco metiéndole un dedito en el culo, ningún machote resiste mucho un dedo en el orto sin acabar, no tardó mucho, todo el juego previo conmigo y ver como me dejé coger por el amigo, hicieron su parte y mi ayuda lo terminó de acelerar, me empujó la cabeza y me la retuvo pegada a su pelvis, la verga llegó hasta mi campanilla y entonces sentí como un torrente de semen golpeaba en mi paladar y llegaba a mi garganta. Juan estaba parado a los pies de la cama y empezó a decir. -Dásela toda, que se la trague, vamos puto trágala toda que a vos te gusta maricón, así tenés la leche de los dos, mostranos como te la comes toda, putito, no dejes ni una gota, te vamos a mantener a dieta láctea. Emilio, la verdad que acabó un montón, cuando sentí su semen entrando a mi boca, se la seguí chupando muy suavemente, hice que apenas sienta mis labios para que se desespere y lo disfrute más, mientras acariciaba delicadamente sus huevos y parte de su tronco, cada tanto me la sacaba de la boca y le pasaba la lengua por el frenillo y a lo último le salían gotas mas lentamente, y a medida que seguía saliendo, yo iba pasándole la lengua y juntándola, la saboree ...