-
El segundo esposo de mi madre
Fecha: 11/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Andy Pau, Fuente: CuentoRelatos
¡Qué rico es disfrutar lo prohibido! Sucedió un sábado en la tarde, mi madre salió de compras al centro comercial y mi padrastro y yo fuimos al cine a ver una película, jamás había tenido una salida con mi padrastro y menos para ir a ver una película al cine. De pronto no sé cómo, pero una sensación electrizante invadió mis piernas al ver a mi padrastro tan galante, apuesto y bien vestido. No paraba de observarlo y eso a él no le incomodaba. De hecho él no dejaba de observar mis senos que inmediatamente se pusieron duros y se marcaban muy apretados en mi blusa. Se echó una mirada fugaz por toda mi anatomía y eso a mí me excitaba. No dejaba de observarme y ni yo a él, que no sé cómo que se me escapó un gemido y me sonrojé toda. Estaba mojada y mi puchita estaba palpitando de los nervios y de tanta tensión acumulada. La película se acabó y bajamos al estacionamiento para irnos a casa. Durante el camino no paraba de observar a mi padrastro, se veía tan atractivo manejando con sus gafas oscuras y su barba bien delineada y tupida. Dios mío!!! Esto es un pecado y una prohibición desear a mi padrastro, no me imagino si mi madre se entera que estábamos coqueteando en el cine con miradas perversas. Y les juro que no sé cómo puse los ojos en mi padrastro. Era algo mágico, pero nada me importaba más que dejarme ...
... llevar por mi instinto. Cuando llegamos a casa, mi madre aún no regresaba de sus compras y mi padrastro me tomó en sus brazos y me llevó a la recámara principal, donde él duerme con mi madre. Cuando me bajó al suelo, no pude contenerme y lo azoté a la cama. -Hazme tuyo hija -me dijo. -Si papito, pero si mi madre regresa y nos descubre… -Va a tardar, ya sabes que cuando se va de compras se tarda mucho. Y entonces comencé a desvestirme y sin querer traía puesta la mejor lencería para dejar sin aliento a mi padrastro. Estaba sudando, extasiado de que me cogiera fuertemente y de que le moviera mis senos duros y erectos para que jadeara hasta quedarse sin garganta. Ese día le cumplí todas las fantasías sexuales a mi padrastro y fue algo delicioso, tener sexo con una persona prohibida y que por supuesto que estaba consiente que eso no se hace y menos traicionar a su esposa conmigo. Y nada nos detuvo, ese día follé bien rico con mi padrastro y estimulé su fruta madura. Y mi madre seguía en sus compras. Cuando de repente escuchamos mi padrastro y yo unos pasos, era mi madre que llegaba de sus compras. Y mi padrastro y yo nos vestimos rápidamente. Agotados de tanta actividad sexual y de tanta estimulación. Fue algo mágico y maravilloso, que estoy segura que esto si se va a volver a repetir. - Andy Pau
«1»