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Esposa sexy devorada por viejo verde
Fecha: 12/05/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: ale0808, Fuente: CuentoRelatos
... sentí lo pesadez de su palma acariciar mi nalga y eso me llevo hasta el cielo, ¡¡mi cola!! Únicamente tocada por mi marido hasta entonces, estaba siendo amasada por encima del vestido por ese viejo asqueroso. Y de apoco me pegó a su cuerpo, ni bien me pegué sentí la presión de su erección sobre mí y eso me termino de hace entregar. Seguía con mi respiración jadeante, mis pechos se expandían a cada respiración y ante esto, el viejo bajó su mirada y no desaprovechó la ocasión, me empezó a amasar uno de los pechos aun mirándome en silencio, mientras yo lo dejaba hacer y gozaba, mi bombacha se empezó a humedecer, y yo pensaba, soy casada, tengo hijos, de religión cristiana y me estaba dejando hacer de todo por ese viejo. El viejo, mientras me seguía amasando las gomas, bajó un poco los tirantes del vestido asomando todo el esplendor de mis tetas, aún cubiertas por ese corpiño sugerente, el cual no hizo más que aumentar la fiereza de Roberto, exclamó con una voz de viejo violador: - ¡ale que buena que estas, te quiero comer toda! ¡Ahora que tu marido no está! ¡Vas a ser mía! Sentía sus manos calientes y muy fuertes, apretando mis tetas grandes y suaves, yo lo miraba hacer y lo miraba con expresión que iba desde la excitación extrema al desconcierto. Apoyé mis manos en su cara, y lo acaricié, mis manos hermosas y sensuales acariciaban a ese viejo y lo miraba con expresión de calentura y deseo. Lo mire a los ojos y le dije: “ai Roberto nunca engañe a mi marido, lo amo, no ...
... sé...” mi perfume se mezclaba con su olor a viejo me empezó a besar todo el cuello cada vez más desesperado, y me decía una y otra vez “mía toda mía vas a ser” entró como en un trance “ese cornudo se va a querer morir cuando vea lo que le hice a su esposa” Y yo, en vez de defender a mi marido, haciéndome la inocente y ya entregada por completo, le susurré: -¡Ayy Roberto!! Estoy indefensa, solita para usted, se va a aprovechar?” El viejo se excitaba cada vez más, se volvió una fiera, sentía su piel arrugada hervir y mirando mi expresión sumisa y jadeante con la boca entreabierta me imprimió un beso lascivo y con mucha lengua por toda mi boquita, llenado de baba y ese olor a viejo que ahora invadía mi boca. Fue con tal fuerza que di un paso atrás con mis tacos. Yo disfrutaba del morbo como nunca, y más cuando accedí a corresponder ese beso, saqué despacio mi lengüita y empecé a explorar su boca asquerosa, rodeaba en forma mimosa su lenguota e invitándola a entrar a mi boca con gusto a menta y labial de fruta, continuó su lascivo beso casi succionándome toda la boca y mordiendo un poco los labios. A su vez empezó a meter su mano entre mis piernas debajo del vestido primero acariciando todo su largo, y abrazándolas, para después rodearlas y masajear el cachete de mi cola, luego por delante acariciando mi diminuta tanga de encaje. Sus dedos eran toscos y eso hacía que mi concha se moje más y más, lo áspero de sus manos acariciaban todo mi cuerpo de seda y ropa de satén, ...