-
Memorias inolvidables: Primera parte
Fecha: 16/05/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... que lo he hecho siempre me han golpeado el culo, pero lo he disfrutado. — Por mi parte, hoy tenemos tiempo para hacerlo todo los dos, si quieres; porque, mira, aquí no hay televisor, así que tiempo tenemos. — Mañana, ¿me tengo que ir? ¿es necesario? — Por mí puedes quedarte el tiempo que quieras, algo de compañía nos haremos y mañana me ayudas. Yo despertaré temprano, luego te despierto para el desayuno y a continuación te puedo enseñar a sembrar maíz. — Qué interesante. Cenamos y después nos pusimos los dos a arreglar los animales, Carlos acariciaba a todos, yo le iba señalando qué dar a qué animales y se entretuvo con los caracoles, me dijo que le parecen muy grandes y si yo los comía, le dije que los alimento y ellos me alimentan. Como vi que se iba a quedar dos o tres días, separé unos cuantos para que hicieran la dieta y poderlos cocinar. Luego nos tocaba descansar y nos fuimos los dos a la única cama que había, la mía. Nos acostamos con la idea de hacer el amor entre nosotros. Cuando dos se juntan por primera vez ocurre lo que a nosotros, comenzamos a conocernos por las palmas de la mano, tocando cada parte de nuestros cuerpo, hasta que nos íbamos calentando y surgieron sin pensarlo los besos, nos besamos y tengo que reconocer que Carlos besa bien, muy bien. En un momento Carlos me pidió que lo poseyera. — Ismael, por favor, hazme tuyo aunque sea esta noche, invádeme, necesito que lo hagas para acabar el día mejor que lo he comenzado. — ...
... Pongámonos en 69, para que yo pueda prepararte el culo, no quiero que te haga más daño del necesario para tener placer. — ¿Puedo mamártela?, —preguntó. — Si vamos a tener sexo entre nosotros, a mí no me preguntes, ingéniate cómo me vas a producir el mayor placer y hazlo que yo voy a hacer eso; luego veremos que sale. Tengo que reconocer que la mamaba muy bien. Parecía que había aprendido a hacerlo en base a que su rol tenía que ser pasivo y yo estaba dispuesto a cambiarle el asunto. Pero me puso a cien, mientras le comía el culo. El de ven en cuando dejaba de mar para gemir y pensé que estaba ya a punto. Me di media vuelta y de cara a él inicié la penetración sin forzarla, solo poniendo mi polla dura en la punto y situándola para entrar, sus esfínteres se encargaron de irla tragando y gritaba como un loco de felicidad conforme iba entrando mi polla en su culo. Llegué dentro y me paré. me acomodé para hacerlo feliz y comencé el viajen para entrar y salir. Jamás he oído a alguien gritar como in loco de placer. Descansé un momento y me pregunta: — Molesto si grito, es que estoy disfrutando… — Aquí solo escuchan los animales de la granja y están felices de lo que hacemos, —le contesté. Continuamos y él seguía desahogándose de placer. Hasta que grité fuertemente y eyaculé. Mi caballo de montar relinchó al escuchar mi voz potente. Y acabamos esta primera sesión con un orgasmo potente de Carlos tras el cual quedamos abrazados y felices. Aunque Carlos quería seguir de ...