1. La primera vez que me toqué en cámara y mis fantasías


    Fecha: 18/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: AlazarRP, Fuente: CuentoRelatos

    Hoy he venido a confesar mi experiencia masturbándome y dando un show en vivo a personas desconocidas; una experiencia que resultó excitante.
    
    Mi nombre es Regina, recién cumplida la mayoría de edad me propuse como objetivo cumplir esta fantasía, para mí era cosa de autoestima, ¡me fascinaba el riesgo! pero me aterraba que la gente rechazar a mi físico. Y todo empezó así.
    
    Compartir mi rostro blanco pero chapeado, mis cejas cafés y mi pelo lacio café con rayos platinados en un show sexual donde destapará mi intimidad fue un paso que di con temor a que no tuviera gracia para la mayoría de personas y adrenalina porque la gente reconociera quien soy. Hoy me abro a contarles lo que quería.
    
    Yo siempre quise un cuerpo con más trasero y con un trabajo abdominal exagerado por lo cual me convertí en una mujer de cuerpo grande, soy alta, de espalda contorneada y una chica aficionada al ejercicio, creo que mis piernas son demasiado largas, mis muslos son grandes y sobresalen de mi mallas, mis pies son delicados y mis uñas siempre cortas y pintadas con sutil esmalte color negro, mi cabello en coleta y mi maquillaje al punto. Confieso que eh deseado que mi cuerpo se adapte a ser una guerrera sexual; seductora y una “depredadora”
    
    Yo siendo una joven hormonal de manera temprana busqué gente que aceptar a mi cuerpo al desnudo, primero empecé a buscar por internet ligando con desconocidos en aplicaciones, después empecé a quedarme a dormir con esas personas y terminar teniendo ...
    ... encuentros sexuales en diferentes sitios de la ciudad ¡Cuanto más alejados de mi casa, mejor! Era una experiencia única despertar en casas donde por un día podías pretender que la vida de alguien era tuya por un instante
    
    Esto me hizo experimentada en cuestión de poner mis límites y en ese proceso descubrir lo que otras personas harían porque yo les dejará rebasar los mismos. Lo cual me sentó genial. Así que empecé a buscar más atención y por lo tanto más recompensas que para mí fueran sencillas.
    
    Me atraía la idea de mediante el sexo manipular a las personas.
    
    Me atraía aún más la idea de tener dinero con tan poco esfuerzo.
    
    Y un día por la noche había empezado temprano a cachondear con varios tipos por mensaje, para mí era tan sencillo como decir que estaba un poco caliente para empezar a recibir fotos de penes de toda clase de tipos, invitaciones a hacer toda clase de cosas y a ver a toda clase de personas evaluándome, esperando su oportunidad para poder arrancarme la ropa, hacerme suya. Descubrí que mientras unas personas se conforman con el quedarse con el recuerdo de una foto mía desnuda otras personas no; otras personas preferirían quedarse con la imagen de tenerme llena de leche en mi conchita, exhausta y jadeando boca abajo en su almohada. ¿Y que estarían dispuestas a hacer por mí en ese caso?
    
    Con esta clase de estímulos en mi oído, pasaba horas masturbándome, llenaba mis dedos de suaves roces, de largas horas mojadas, de recios y rápidas penetraciones por ...
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