-
Mi abuelo y el festín de mi senos rebosantes de leche
Fecha: 18/05/2022, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos
... llorar, y a estrujar mi pecho. Ya era hora de comer para él. Mi hermana me dijo que tenía que recoger a su hijo de la práctica de futbol y se despidió de todos. Yo me senté en una mecedora que había comprado para alimentar a mi hijo porque le gustaba mecerse mientras lo alimentaba. En el momento que me saqué el pecho sentí de nuevo la mirada llena de lujuria de mi abuelo. Me sonreí un poco tratando de imaginar que sería lo que pasaría por su mente. Quise provocarlo un poco para ver cuál sería su reacción. Cuando empezó a comer mi hijo, que lo hacía de manera glotona gemí un poco al sentir su succión. El de inmediato reacciono. - ¿Qué paso hija, estas bien? -Si, no es nada abuelo, solo me mordió un poco el niño. -Debe estar hambriento el pequeño, pero pues quien no lo estaría con tanta comida a placer. -Ay si, muchas veces las tengo tan cargadas que me duelen y las tengo sensibles. -Si solo me puedo imaginar hija. A tu abuela le pasaba lo mismo cuando alimentaba a tu papa. Se le inflamaban mucho, pero yo le ayudaba de cierta manera. -Ah de verdad y como lo hacía abuelo? -Cuando tu papa ya no quería más la teta, yo succionaba toda la leche de tu abuela, la dejaba seca, era muy bueno para hacerlo y le daba un alivio cuando lo hacía. -Huy pues yo le pediría a mi esposo que a él le encanta, pero pues ahorita anda de viaje de negocios. -Yo podría ayudarte hija, se cuánto puede sufrir una mujer por eso porque yo lo viví con tu abuela -dijo de manera ...
... tímida. Mi hijo pronto se quedó dormido y lo lleve a su cuna a dormir. No dije nada ante la petición de mi abuelo. Regrese a la sala y el veía un partido de futbol soccer. Yo me senté a su lado y le dije que se recostara en mi regazo. Saque de un solo movimiento mi seno derecho y cayó sobre su rostro y como cualquier hombre lleno de deseo u lujuria y de una manera obscena comenzó a beber la leche de mi pecho pasando su lengua alrededor de mi aureola y succionando mi pezón con desesperación. La leche era tanta que fluía por su boca y mejillas. Su respiración era acelerada y violenta y sus manos apretaban mi seno de una manera inquisitiva como si quisiera exprimir cada gota de leche de él. La temperatura en la habitación comenzó a elevarse. La excitación se combinaba con el alivio tan celestial que me daba el vaciar mi pecho. El de inmediato se percató de la presencia de mi pecho y empezó a magullarlo de tal forma que la leche empezó a brotar también profusamente. El palpitar de mi corazón podía escucharlo en mis oídos. Violento y salvaje como un tamborileo africano. Algo que paso a continuación me sorprendió. Un enorme e hipnótico bulto hizo presencia en el pantalón de mi abuelo. Imponía respeto con su sola aparición, era magnifico y enorme. La lujuria tomo el volante en mis pensamientos y perdí toda lógica y razón. Aquella verga gruesa y grande me hacia una invitación al placer. Mi abuelo seguía mamando mis pechos como un bebe hambriento. Yo con una sola mano y de manera ...