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Mi hermana lo "atendió" a nuestro padre
Fecha: 20/05/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... solo atinaba a acariciar la cabeza de Titi. Ella gemía y se acariciaba la concha mientras chupaba. Cuando se sintió lo suficientemente excitada se subió y la comenzó a meter en su concha. Se notaba por sus movimientos lentos para meterla que ella era estrecha. Cuando la pudo meter toda, comenzó a subir y bajar. Fue acelerando y a medida que lo hacía gemía con mayor fuerza. Cuando sintió que él se derramaba en su interior, ella alcanzó su propio orgasmo. Se salió, y tapándole le boca le dijo muy seria: “Tenés un problema: como mujer me gustó mucho. Y si no conseguís una mujer, creo que me va a dar mucho gusto disfrutarte, digamos una vez por semana” “Titi, no…” “Una semana para que nuevamente me olvide que sos mi amado papá para ser mi gentil amante. Una semana” Me fui a nuestra habitación y me quedé sentada en la cama. Ella entró, sin mirarme se fue a dar otra ducha. Cuando salió me miró con una sonrisa y me guiño un ojo. “Supongo que sabes que pasó, tiene una semana para traer una mujer a casa.” Me volvió a mirar y picara me dijo: “Ah, y me gustó”. Nunca la juzgué. Al día siguiente, no hubo comentarios, ni reproches, nada. No había pasado nada. Dos días después, estábamos poniendo la mesa y entra con una mujer muy elegante, delgada, con buenas formas, y muy linda de cara. No ...
... tenía 30 años” “Chicas, les presento a Ana, ella es una amiga” Las dos saludamos, y Titi buscó el momento para dedicarle una sonrisa cómplice y un guiño de ojo a mi papá, que se puso colorado. Luego de cenar, y tomando un café en el living, Ana pidió pasar al baño. “Deja papá, va a ser un gusto indicarle” dije. Cuando estábamos fuera de la vista de mi papá la tomé de los cabellos y golpee su cabeza contra la puerta del baño. Ella solo llegó a largar un breve quejido, dado que le tapé la boca. Al escucharlo, mi padre la miró a Titi, que se encogió de hombros, y sonrió picara. “Si llegas a jugar con mi papá o lo lastimas te aseguro que te hacemos mierda. No jodas”. La solté entro al baño y la esperé para volver. Ella iba seria, casi con susto. Se sentó y la miro a Titi, que le guiño el ojo. “¿Todo bien, Ana? Preguntó mi papá “Si, claro” dijo ella A casi una semana que Titi se haya acostado con él, al desayunar, mi padre apareció con una sonrisa divina. Con mi hermana nos miramos. Nos saludó con un beso y se sentó. Segundos después apareció Ana, con una sonrisa igual a él, con una bata de satén. “Chicas, a Ana ya la conocen, no se sorprendan si algunos días somos cuatro para desayunar”, dijo casi con orgullo. Y le guiño un ojo a Titi. Nunca volvieron a hacerlo. Hoy Ana es su pareja.