1. La convención de ventas (I)


    Fecha: 21/05/2022, Categorías: Infidelidad Autor: DISSIDENT, Fuente: CuentoRelatos

    ... ven ya...
    
    Yo dije, ahora que quiere está pinche vieja, fui a su cuarto como me indico, toque y me grito que pasará, ahí estaba ella solo con la bata de baño puesta, su piernas muy brillantes, con sus pantorrillas bien formadas, y sobre todo se podían apreciar sus pechos, no pude contenerme y comencé a tener una erección:
    
    S: "Métete a bañar por favor, y lávate bien el pene"
    
    Yo me quedé sorprendido y también seguí las órdenes, al pasar vi en el lavabo un pequeño altar con una figura que parecía un ídolo africano, con velas e incienso quemándose, lo cual me desconcertó sobre manera, pero no le di del todo importancia, entre y comencé a ducharme, lo cual agradecí, de repente entro Silvia totalmente desnuda, me dijo no hay mucho tiempo, sin saber a qué se refería, tomo el jabón y lo paso por mi verga que al ver ese cuerpo y ese par de tetas estaba más que dura, comenzó a pasar el jabón e intenté tocar su pecho, a lo que ella de un manotazo me quito la mano.
    
    S: "estás son solo de Ralme"
    
    Yo dije que raro nombre ...
    ... para su marido...
    
    Me enjuagó y se hinco, comenzó a decir algo como una rezo en un idioma que desconozco y comenzó a chuparla con una devoción. Que pareciera que se la quería acabar, la agarraba y se la volvía a meter completa a su boca, la succionaba, y continuaba con los rezos, la seguía chupando y seguía rezando, la metía y la sacaba de su boca con una velocidad que no soporte más y comencé a venirme, rápidamente sintió el semen y comenzó a esparcirlo sobre sus senos, toda la descarga cayó en ellos, y seguir con los rezos, apretó mi verga como si quisiera sacarle hasta la última gota, me dejó vaciado por completo, se incorporó y como si yo no existiera, fue al altar saco un aceite que mezclo con el semen y comenzó a frotar su pecho con la mezcla, como si estuviera ofreciéndolos al ídolo que tenía en el lavabo, quise darle un beso en la espalda, a lo que me detuvo en seco y me dijo
    
    S: ya vete, que mañana tenemos mucho trabajo...
    
    Al otro día comenzaron a llegar las vendedoras de todos los estados de la República... 
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