-
El taxista con el chico del gimnasio
Fecha: 25/05/2022, Categorías: Gays Autor: Martin028, Fuente: CuentoRelatos
Llevaba horas manejando, no había logrado la cuota y además tenía problemas con mi esposa. Eran las 4 pm y llega un requerimiento, tengo que buscar a un hombre llamado Carlos en un gimnasio a un par de cuadras. Al llegar al lugar, han pasado 10 minutos y cuando voy a cancelar el viaje, aparece un chico de unos 23 años todo sudado, con cabello negro algo largo y recogido, piel blanca, cuerpo muy atlético pero no exagerado, ojos oscuros y unas cejas que enmarcaban una mirada seductora. Vestía una franelilla roja que exhibían sus bíceps y su pecho trabajado con algunos vellos, unos short deportivos negro por encima de las rodillas y zapatos deportivos. Él sube rápidamente al carro en el asiento del copiloto y se disculpa amablemente por hacerme esperar, yo le digo -“No hay problema” y comienzo a conducir. Este chico era muy agradable y su conversación interesante me hacía sentir a gusto, y sus musculosas piernas comenzaron a llamar mi atención, además notaba una cierta actitud como de coqueteo. Yo tengo 30 años, casado con hijos y jamás he tenido algo con un hombre, aunque debo reconocer que algunos han llamado mi atención, sin embargo con toda la presión social eso queda enterrado y descartado, pero Carlos era uno de esos casos y de paso estaba a mi lado. Soy trigueño claro, cabello castaño de 1.78 de estatura, algo pasado de peso y siempre me han dicho que buen mozo, de buen ver. Carlos comienza a preguntar por mi vida observándome fijamente, su ...
... interés era mucho más que el de una conversación casual. Mientras tanto ambos estábamos apoyados en el apoyabrazos del centro del carro y en una curva nuestros brazos se juntaron y ninguno se movió. Era la primera vez que buscaba tener un contacto físico con un hombre de esta manera y me estaba calentando que él lo mantuviera. Me puse algo nervioso, su sonrisa y su dentadura me parecían sexy, y yo pensaba: “Será por el tiempo sin sexo con mi esposa que mis hormonas están como locas” Entonces llegamos a su casa, él vivía en un anexo con entrada independiente que tenía rentado. Y antes de bajarse me dice: “Te ves agotado, te gustaría pasar a tomarte algo y luego sigues” Yo quería pero mi instinto me decía que no debía, pero acepte. Cuando entramos a su anexo, no era muy grande algo tipo estudio. Carlos dice -“que calor está haciendo” y se quita la franelilla, en ese instante mi corazón salto y una erección estaba despertando. Su cuerpo de modelo perfectamente delineado me impresionó. Carlos busca una cerveza para mi y dice -“toma, siéntate y relájate” señalado un mueble frente a su cama. Seguimos hablando y tomando pero yo no podía evitar mirar su cuerpo cada vez que se movía. Al pasar una hora le digo creo que mejor me voy estoy algo mareado y debo conducir a casa. Y él dice: “Si quieres puedes tomar una ducha para pasar el mareo, o esperas un rato más” Yo no sabía que responder, estaba tartamudo y entonces Carlos pone una de sus manos en mi muslo y ...