1. Ivonne, la primera vez.


    Fecha: 28/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... de mi papá, sobretodo los fines de semana en los que iba con mi esposo de visita en su casa, siempre procuré vestir con ropa sexy y muy sensual, para que mi padre me disfrutara, con mi exhibición, mostrándole la figura de mi cuerpo, uso vestidos cortos y escotados, sin medias que cubran mis piernas, y zapatillas altas, mis piernas son delgadas, con muslos y pantorrillas bien formadas, cuando visto así, no falta que al ir a los centros comerciales u otro lugar donde haya gente, uno que otro hombre, más bien diría varios, voltean a verme, yo solo siento su mirada llena de morbosidad y deseo, yo no hago caso y continuo caminando, pero muy dentro de mi me excita sentirme deseada y pensar que si tuvieran oportunidad me cogerían con muchas ganas y dejarían mi cuerpo lleno de leche por todas partes, lo zorra no se me quita.
    
    Estando en la casa de mi padre, siempre busco la manera de estarlo abrazando para que sienta la firmeza de mis senos, ya sea sobre sus brazos, su espalda o en su pecho, mi padre ...
    ... es un hombre de 1.75 m de altura, todavía conserva un excelente cuerpo, brazos fuertes, un pecho formidable, sus piernas como dos robles y no es porque sea mi padre, pero todavía conserva unas pompis súper bien puestas, cuando él corresponde a mis mimos y me abraza sobre su pecho y me aprieta con sus fuertes brazos, yo simplemente me pongo bien cachonda y dentro de mi, mi excitación me exalta, restriego mi pecho en él, estoy segura que siente mi cuerpo y el calor que de él emana, se que mi padre me desea, pero no da ninguna muestra de ello y yo caliente por él.
    
    Mi padre se sienta en su sillón reclinable (reposet), lo fija para leer un libro, yo me siento frente a él, finjo leer una revista, pero cuando es posible cruzo y descruzo constantemente mis piernas, con la sola intensión de mi papá pueda observar mi entrepierna solo cubierta por una lencería de encaje blanco, para que él pueda observar mi coñito depilado, señalándole el camino a seguir al tesoro que le tengo reservado para su placer. 
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